El avión cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís y, según el reporte oficial, se encontraba habilitado para operar.
La investigación sobre el accidente del avión militar tipo Hércules C-130, ocurrido en Puerto Leguízamo, empieza a perfilar las primeras hipótesis técnicas, luego de una reunión entre el Ministerio de Defensa y la cúpula militar y policial.
De acuerdo con la información consolidada hasta el momento, las autoridades descartan preliminarmente la participación de actores armados ilegales en el siniestro, lo que podría reducir la investigación a factores operacionales y técnicos relacionados con la aeronave y su funcionamiento en el momento del despegue.
Uno de los aspectos que ha generado confusión corresponde a las detonaciones registradas tras el impacto, evidenciadas en varios videos difundidos en redes sociales. Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, las explosiones estarían asociadas a la munición que transportaban los soldados a bordo, la cual reaccionó al incendio generado luego de la caída, sin que esto implique un ataque externo.
El avión cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís y, según el reporte oficial, se encontraba habilitado para operar. Las condiciones de aeronavegabilidad eran adecuadas y la tripulación contaba con la certificación requerida para este tipo de vuelos. El accidente ocurrió pocos minutos después del despegue, cuando la aeronave se precipitó a tierra, aproximadamente a un kilómetro y medio del aeródromo.
En el balance preliminar entregado por autoridades regionales, se reportan ocho personas fallecidas y 83 heridas, de las cuales 14 permanecen en estado crítico. Estas cifras continúan en verificación mientras avanzan las labores de evacuación y atención médica.
Los heridos han sido trasladados a centros asistenciales y se mantiene un operativo para su evacuación hacia ciudades como Bogotá y Florencia, donde recibirán atención especializada. A la par, se adelanta el proceso de identificación de las víctimas.
“Desde el sector Defensa expresamos nuestra solidaridad con las familias de cada uno de nuestros militares y policías, y hemos activado todos los protocolos de acompañamiento y apoyo en este difícil momento”, indicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.

