Las industrias de la región Caribe deberán afrontar restricciones de entre el 30 % y el 35 % en el suministro de gas natural, como consecuencia de una contingencia técnica registrada en la planta de regasificación SPEC LNG, ubicada en Cartagena, que llevó al Gobierno nacional a establecer un racionamiento programado del combustible.
Ramón Dávila, gerente de Gases del Caribe, confirmó que la compañía recibió la notificación de las restricciones durante la noche del lunes 26 de octubre. Según explicó, los recortes se aplicarán de manera proporcional, teniendo en cuenta los niveles de consumo de cada industria.
La situación se originó por una falla operativa en la infraestructura de la terminal de regasificación, que redujo temporalmente la disponibilidad de gas natural en el país. Ante esta contingencia, el Ministerio de Minas y Energía estableció medidas para administrar el combustible disponible mientras se desarrollan los trabajos correctivos.
Durante las reparaciones, la terminal SPEC LNG operará con una capacidad máxima de regasificación de 400 millones de pies cúbicos diarios. Los trabajos tendrán una duración estimada de siete a ocho días, de acuerdo con las previsiones oficiales.
El esquema de racionamiento prioriza el abastecimiento de los usuarios esenciales, entre ellos los hogares y los pequeños comercios, además de otros sectores contemplados en el orden de atención establecido por el Gobierno. La disponibilidad restante determinará el suministro para los usuarios industriales, de acuerdo con las condiciones regulatorias y contractuales aplicables.
El gerente de Gases del Caribe también expresó su preocupación por la dependencia del país del gas importado y señaló la necesidad de impulsar nuevos proyectos que permitan fortalecer la oferta nacional del combustible.
Entre las alternativas mencionadas se encuentran una nueva planta de regasificación de Ecopetrol en Cartagena, prevista para febrero de 2027, el proyecto portuario de Palermo y el potencial del campo de gas Sirius, ubicado frente a las costas de Santa Marta.
Mientras avanzan las labores de reparación, las empresas industriales deberán ajustar sus necesidades de combustible y sus operaciones a las restricciones establecidas. El restablecimiento del suministro dependerá de la recuperación de la capacidad de la terminal y de las condiciones que permitan levantar oficialmente el racionamiento.

