La nueva administración anunció una reorganización del Sistema de Medios Públicos, con énfasis en cultura, educación y arte, además de una revisión de más de 1.000 contratos.
Una transformación profunda comienza en el Sistema de Medios Públicos. La ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla, y la directora de Inravisión, Ángela Mora, anunciaron una serie de cambios que modificarán tanto la programación como la gestión administrativa de la entidad.
Entre las principales decisiones está el retiro de la actual franja de noticias y opinión de la radio y la televisión públicas, que dejó de emitirse bajo el esquema anterior desde el pasado 6 de agosto.
Según explicaron las funcionarias, el objetivo es que Inravisión retome una función centrada en el servicio público y deje atrás cualquier percepción de utilización política de sus contenidos.
La administración anunció que la parrilla de programación será sometida a una revisión para definir nuevos contenidos y formatos.
La apuesta estará enfocada principalmente en cultura, arte y educación, con producciones que reflejen las diferentes regiones del país, promuevan el conocimiento y den espacio a distintas perspectivas de la sociedad colombiana.
También se evaluarán los contenidos actualmente disponibles en radio, televisión y plataformas digitales, bajo criterios de pluralidad, independencia, equilibrio, rigor e interés público.
La dirección de Inravisión sostuvo que el Sistema de Medios Públicos debe funcionar como una plataforma al servicio de los ciudadanos y no responder a intereses políticos o particulares.
Uno de los argumentos utilizados para justificar la modificación está relacionado con la cantidad de recursos destinados a la operación informativa.
De acuerdo con la nueva administración, hasta el 6 de agosto la franja noticiosa y de opinión funcionaba entre las 6:00 de la mañana y las 10:00 de la noche.
Ese esquema, según las cifras entregadas por la entidad, concentraba aproximadamente el 90 % del personal y de los recursos técnicos disponibles en actividades relacionadas con la producción periodística.
Con el cambio, Inravisión pretende redistribuir esas capacidades hacia otros formatos y contenidos de carácter público.
La reorganización no se limitará a la programación. La entidad anunció una revisión de los contratos y convenios actualmente vigentes.
Según la información suministrada por la administración, durante 2026 se han celebrado más de 1.051 contratos por un valor superior a $100.000 millones.
Además, solamente entre el 6 y el 7 de agosto fueron suscritos 87 contratos por aproximadamente $4.000 millones.
La revisión incluirá contratos de prestación de servicios, convenios interadministrativos con ministerios y otras entidades nacionales, así como acuerdos relacionados con proyectos audiovisuales, radio y monitoreo de medios.
La nueva dirección también anunció que solicitará el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República para examinar la situación contractual y presupuestal de Inravisión.
La revisión contempla posibles irregularidades en aspectos como la legalización y ejecución de contratos.
También serán examinados algunos acuerdos relacionados con el mantenimiento y operación de la red, logística y transporte aéreo y terrestre, frente a los cuales la administración reportó incrementos superiores al 100 % respecto de los valores inicialmente establecidos.
La entidad aseguró que entregará la documentación correspondiente a los organismos de control, que serán los encargados de determinar si existen eventuales responsabilidades administrativas, fiscales o de otra naturaleza.
Con este paquete de medidas, la administración busca redefinir el papel de Inravisión y concentrar sus capacidades en una programación dirigida al conjunto de la ciudadanía.
La nueva orientación tendrá como prioridad fortalecer la producción de contenidos culturales y educativos, representar la diversidad regional y ampliar el espacio para las diferentes voces del país en los medios públicos.
La transformación también estará acompañada de una revisión de la gestión administrativa y contractual, en un proceso que, según el Gobierno, busca recuperar la independencia, pluralidad y carácter público del Sistema de Medios Públicos.

