Saúl Severini señaló al exgobernador del Magdalena Trino Luna de haber solicitado el asesinato del entonces rector de la Universidad del Magdalena para, presuntamente, asumir el control de la institución.
Ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el exjefe paramilitar Saúl Severini Caballero entregó una declaración en la que aseguró que existió un plan para asesinar a Carlos Caicedo durante el periodo en que se desempeñó como rector de la Universidad del Magdalena, entre 1997 y 2006.
Severini, exintegrante del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y fundador del Frente Pivijay, señaló durante su declaración que el entonces gobernador del Magdalena, Trino Luna Correa, habría solicitado la muerte de Caicedo.
De acuerdo con la versión entregada ante la Sala de Reconocimiento de la JEP, Luna mantenía una disputa con el entonces rector y, según Severini, habría manifestado en varias oportunidades su intención de que las autodefensas lo asesinaran.
“El señor Trino Luna quería que asesinaran a Carlos Caicedo”, afirmó Severini durante su testimonio.
Según el exparamilitar, el supuesto propósito de Luna era sacar a Caicedo de la rectoría y colocar a una persona cercana para asumir el control de la Universidad del Magdalena.
“Trino Luna quería, dicho por él, que asesinaran al señor Caicedo para él tomarse el mando de la Universidad, o sea, poner un rector de él y manejarla”, sostuvo Severini ante la JEP.
El exjefe paramilitar también aseguró que Luna argumentaba que Caicedo estaría apropiándose de los recursos de la institución y que el presupuesto de la Universidad constituía uno de los principales intereses detrás de la supuesta intención de tomar el control de la institución.
Además, Severini mencionó como otro elemento de la confrontación la antigua militancia de Caicedo en el ELN, utilizada, según su versión, para relacionarlo con las estructuras guerrilleras.
La declaración hace parte de las investigaciones de la JEP sobre hechos relacionados con el conflicto armado y la denominada parapolítica en el departamento del Magdalena.
El testimonio también se conoce después de que la JEP reconociera en 2025 a Carlos Caicedo como víctima del conflicto armado, al establecer que fue objeto de persecución y de señalamientos y montajes judiciales en los que habrían participado agentes estatales, estructuras paramilitares y terceros civiles.
La versión entregada por Severini deberá ser valorada y contrastada por la JEP dentro de sus investigaciones para determinar las responsabilidades que correspondan.

