Las intensas precipitaciones mantienen en emergencia a 13 municipios del departamento, mientras las autoridades reportan decenas de vías afectadas y nuevas inundaciones en otras regiones del país.
Las fuertes lluvias que han golpeado al oriente colombiano continúan agravando la situación en Casanare, donde las inundaciones ya dejan 3.632 familias damnificadas, según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
De acuerdo con la información presentada durante la última Sala de Crisis Nacional, Casanare se convirtió en el departamento con mayores afectaciones por la actual temporada de lluvias, escenario que ha obligado a intensificar las labores de atención y respuesta.
El reporte oficial señala que 13 municipios presentan emergencias derivadas de las precipitaciones, mientras que la infraestructura vial también ha sufrido un fuerte impacto.
En total, las autoridades contabilizan 51 vías bloqueadas o destruidas, una situación que dificulta la movilidad, limita el acceso de ayudas humanitarias y complica la atención de las comunidades afectadas.
Ante la magnitud de la emergencia, la Gobernación de Casanare declaró la calamidad pública, medida que permitirá agilizar la destinación de recursos y coordinar acciones para asistir a las familias perjudicadas por las inundaciones.
La emergencia no se limita a Casanare. El Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres informó que las intensas precipitaciones también han provocado afectaciones en Boyacá y Norte de Santander, donde se han registrado inundaciones, crecientes súbitas, movimientos en masa y avenidas torrenciales.
En Arauca, las autoridades también mantienen monitoreo permanente debido a las inundaciones reportadas en los municipios de Arauquita, Saravena y Tame, donde las lluvias continúan generando complicaciones para la población.
Los organismos de gestión del riesgo mantienen el seguimiento de la temporada invernal y continúan coordinando las acciones de respuesta en las zonas más impactadas, mientras las autoridades locales avanzan en la atención de los damnificados y la evaluación de los daños ocasionados por las lluvias.

