Gremios del comercio aseguran que la disminución de clientes afectó tanto al Centro como a establecimientos del norte de la ciudad y piden medidas urgentes para recuperar la confianza ciudadana.
Los comerciantes de Barranquilla hicieron un balance negativo de la actividad económica durante el pasado fin de semana, luego de que las amenazas difundidas mediante panfletos provocaran una reducción considerable en la afluencia de compradores.
Uno de los sectores más golpeados fue el Centro de la ciudad. La Asociación de Comerciantes del Centro de Barranquilla (Asocentro) estimó que las ventas del sábado cayeron hasta un 60 % frente a una jornada habitual.
Según explicó Gabriel Navarro, director ejecutivo del gremio, muchos establecimientos decidieron abrir sus puertas con normalidad para evitar mayores afectaciones, pero el miedo llevó a gran parte de la ciudadanía a permanecer en sus hogares, afectando directamente los ingresos de los negocios y de las familias que dependen de esta actividad económica.
La situación no solo se reflejó en el comercio tradicional. Los establecimientos dedicados al entretenimiento y la rumba, especialmente en el norte de Barranquilla, también reportaron una marcada disminución en la llegada de clientes.
Henry Hernández, presidente de la Asociación de Establecimientos Nocturnos, indicó que, aunque varios negocios mantuvieron sus horarios habituales de atención, la asistencia estuvo muy por debajo de lo esperado.
De acuerdo con el dirigente, la preocupación por la seguridad hizo que muchas personas evitaran salir durante el fin de semana, lo que se tradujo en una baja significativa en las ventas.
Frente a este panorama, los representantes del comercio hicieron un llamado a la Alcaldía de Barranquilla, la Policía Metropolitana y demás autoridades para reforzar las acciones contra la inseguridad y devolver la tranquilidad a los ciudadanos.
Además, Hernández confirmó que este martes está prevista una reunión entre representantes del sector comercial, la administración distrital, el Gaula Militar y la fuerza pública, con el propósito de coordinar estrategias que permitan enfrentar la problemática y brindar mayores garantías a comerciantes y clientes.
Los gremios coinciden en que recuperar la confianza de la ciudadanía será clave para evitar que la actividad económica continúe viéndose afectada por el temor generado en los últimos días.

