La capital del Atlántico recibió la certificación LEED Gold for Cities, un reconocimiento global que evalúa desempeño ambiental, planificación urbana y calidad de vida.
Barranquilla acaba de sumar un nuevo reconocimiento internacional a su proceso de transformación urbana. La ciudad fue certificada con el sello LEED Gold for Cities, una de las distinciones más importantes a nivel mundial en sostenibilidad y desarrollo urbano.
El anuncio fue dado a conocer por el alcalde Alejandro Char, quien destacó que la capital del Atlántico ahora hace parte del grupo de ciudades que cumplen estándares avanzados en gestión ambiental, infraestructura sostenible y planificación moderna.
La certificación fue otorgada por Green Business Certification Inc. (GBCI), entidad encargada de evaluar proyectos y territorios bajo los parámetros LEED, el sistema de sostenibilidad más reconocido a escala global.
Este modelo analiza distintos indicadores relacionados con la calidad urbana y ambiental de las ciudades. Entre ellos se encuentran la movilidad sostenible, el manejo eficiente del agua y la energía, la calidad del aire, el tratamiento de residuos, la resiliencia climática y el desarrollo de espacios públicos.
También se evalúan aspectos vinculados con la calidad de vida de los ciudadanos y la capacidad de las administraciones para impulsar modelos de crecimiento urbano sostenibles.
Con la categoría Gold, Barranquilla entra en uno de los niveles más altos de la certificación, lo que le permite compararse con referentes internacionales en desarrollo urbano y sostenibilidad.
Desde la administración distrital aseguran que este reconocimiento fortalece la imagen de la ciudad ante inversionistas y organismos internacionales, además de abrir nuevas posibilidades de cooperación y acceso a mecanismos de financiación verde.
La Alcaldía considera además que este logro podría impulsar sectores estratégicos como el turismo, la realización de eventos internacionales y la llegada de proyectos enfocados en infraestructura ambiental y energías limpias.
El reconocimiento también respalda las políticas públicas que la ciudad ha venido desarrollando en temas como recuperación de espacios urbanos, sostenibilidad ambiental y adaptación al cambio climático.
Con esta certificación, Barranquilla busca consolidar su apuesta por convertirse en una ciudad más competitiva, resiliente y alineada con modelos globales de desarrollo sostenible.

