La antigua Escuela Antonio Nariño fue remodelada con una inversión cercana a los $4.000 millones. Más de mil jóvenes recibirán allí capacitación para apoyar las labores de seguridad en la ciudad.
La apuesta de Barranquilla por reforzar su capacidad en seguridad sumó este martes un nuevo capítulo. La Alcaldía entregó oficialmente las obras de recuperación y adecuación de la antigua sede de la Escuela de Policía Antonio Nariño, ubicada en la calle 17, un espacio que ahora servirá para la preparación de nuevos auxiliares de la Policía Metropolitana.
La intervención incluyó mejoras en aulas, áreas administrativas, baterías sanitarias y zonas de alojamiento, con el objetivo de ofrecer condiciones más adecuadas para la formación de los jóvenes que ingresan a la institución.
Según el alcalde Alejandro Char, los trabajos fueron financiados con recursos de la tasa de seguridad y representaron una inversión cercana a los $4.000 millones.
El mandatario destacó que el renovado complejo permitirá que más de 1.000 jóvenes desarrollen su proceso de capacitación en un entorno más cómodo y seguro, mientras se fortalece la capacidad operativa de la Policía en la ciudad.
Durante la entrega, Char aseguró que el Distrito busca dignificar las condiciones de quienes tendrán la responsabilidad de apoyar la seguridad de los barrios barranquilleros.
El alcalde también señaló que estas adecuaciones forman parte de un paquete de inversiones dirigidas a infraestructura estratégica para la Policía Metropolitana. Entre los proyectos mencionó las estaciones de Policía de Malecón de Rebolo, Riomar y Caribe Verde, además de la megastación de El Bosque.
La administración distrital sostiene que el objetivo es fortalecer tanto la capacidad operativa como el bienestar del personal policial, en medio de las estrategias para mejorar la percepción de seguridad en Barranquilla.
El programa de auxiliares de Policía no tiene costo para los aspirantes. El ingreso se realiza a través de la Regional de Incorporación N.° 8, donde los candidatos deben superar pruebas físicas, psicológicas y psicotécnicas.
Luego del proceso de selección, los jóvenes reciben una formación de 60 días en temas relacionados con derecho constitucional, procedimientos policiales, defensa personal, justicia penal militar, tácticas básicas y manejo responsable de armas de fuego.
Además de la preparación técnica, la capacitación también busca reforzar principios como la disciplina, el respeto, el trabajo en equipo y la convivencia ciudadana.
Actualmente, Colombia cuenta con más de 24.300 auxiliares de Policía. En el caso de Barranquilla, 1.035 jóvenes integran este componente institucional, considerado una pieza de apoyo para las labores de vigilancia y acompañamiento comunitario.
La Alcaldía destacó que este modelo también funciona como una oportunidad de desarrollo personal y profesional para quienes buscan construir un proyecto de vida ligado al servicio público y la seguridad ciudadana.

