Música, Carnaval, gastronomía y memoria popular tomarán forma en el nuevo corredor artístico del suroriente de la ciudad impulsado por artistas y comunidades locales.
El color comenzó a tomarse el Malecón de Rebolo. Brochas, aerosoles y paredes se han convertido en las nuevas herramientas para contar la historia de Barranquilla desde sus barrios más tradicionales.
En el marco de la celebración del Día Internacional de los Museos, la Alcaldía anunció la creación de una gran galería urbana al aire libre en este sector del suroriente de la ciudad. El proyecto contempla la elaboración de 50 murales distribuidos en más de 500 metros cuadrados, intervenidos por 30 artistas locales.
La apuesta busca transformar el espacio público en un recorrido visual donde quedarán plasmadas escenas del Carnaval, la música popular, los juegos tradicionales, el deporte, la cocina costeña y las raíces culturales de la ciudad.
El alcalde Alejandro Char aseguró que la iniciativa pretende acercar el arte a la comunidad y fortalecer el sentido de pertenencia en los barrios históricos del Distrito.
Según explicó, el objetivo es convertir sectores cotidianos en puntos de encuentro cultural y turístico, llevando la memoria barranquillera directamente a las calles.
La intervención artística no solo involucra a muralistas. Habitantes de barrios como Rebolo, La Luz, San Roque, Montes, Las Nieves y Los Trupillos participaron en jornadas de cocreación para definir los conceptos que aparecerán en las obras.
La estrategia cuenta además con el respaldo de la Corporación Tierra SOS, la Fundación Pintuco y distintos aliados empresariales que apoyan procesos de urbanismo participativo y recuperación cultural.
Más allá del impacto visual, la iniciativa busca usar el muralismo como herramienta social para resignificar espacios urbanos y fortalecer la identidad barrial.
El nuevo museo urbano de Rebolo se suma a otras intervenciones que ya cambiaron la imagen de sectores emblemáticos de Barranquilla.
Uno de los casos más reconocidos es el de Barrio Abajo, donde actualmente existen más de 70 murales distribuidos en cerca de 4.000 metros cuadrados. Allí las fachadas cuentan historias sobre marimondas, cumbia, vendedores tradicionales, infancia popular y personajes icónicos de la ciudad.
Entre las obras más fotografiadas destaca el retrato de Shakira realizado por el artista barranquillero Luis Fernando Guarín, conocido como “Luifer”, pieza que terminó convirtiéndose en símbolo del museo urbano del sector.
Como parte de esta estrategia patrimonial, el Distrito también fortalece la llamada Ruta de Identidad y Patrimonio, un circuito turístico gratuito que conecta varios espacios culturales de Barranquilla.
El recorrido incluye el Museo del Carnaval, el museo urbano de Barrio Abajo y el Centro Interactivo de Memoria Urbana, ubicado en la antigua Aduana.
La idea, según la administración distrital, es que visitantes y ciudadanos recorran la ciudad a través del arte, la historia y las expresiones populares que hoy empiezan a ocupar esquinas, callejones y fachadas que antes pasaban desapercibidas.

