La FLIP entregó nuevos detalles sobre el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda y advirtió sobre el aumento de amenazas contra la prensa en distintas regiones del país.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) entregó nuevos detalles sobre el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, ocurrido en el municipio de Briceño, Antioquia, mientras realizaba labores de reportería en una zona afectada por la presencia de grupos armados ilegales.
Daniel Chaparro, subdirector de la FLIP, explicó que el joven comunicador se desplazó desde Yarumal hacia Briceño para investigar denuncias relacionadas con confinamientos y hechos de violencia en sectores rurales del norte antioqueño.
“Él estaba en el lugar donde estaba en zona rural de Briceño, haciendo netamente el trabajo de reportería”, aseguró Chaparro durante una entrevista con Noticias de la Mañana de Blu Radio, en la que además insistió en que el crimen ocurrió mientras el periodista ejercía su oficio.
Según la información recopilada por la FLIP, Mateo Pérez había recorrido diferentes entidades en el casco urbano del municipio antes de dirigirse hacia zonas rurales donde buscaba documentar la situación de orden público y las afectaciones a la comunidad.
Chaparro señaló que el periodista, quien estaba próximo a cumplir 25 años, realizaba un trabajo enfocado en temas de interés público relacionados con corrupción, problemáticas administrativas y violencia en municipios como Yarumal, Briceño, Valdivia e Ituango.
La organización también indicó que el comunicador desarrollaba un “periodismo de vieja guardia”, caracterizado por el contacto directo con las fuentes y el desplazamiento a los territorios donde ocurren los hechos.

