La CCI en el norte del país alertó que el deterioro del puente en Barranquilla requiere soluciones de fondo tras reciente incidente.
El desprendimiento de una sección de la baranda en el puente que conecta la Cordialidad con la Circunvalar, ocurrido el pasado 28 de abril, volvió a encender las preocupaciones sobre el estado de esta infraestructura clave en Barranquilla. Aunque no se registraron personas lesionadas, el hecho generó inquietud entre peatones, conductores y comerciantes que transitan a diario por la zona.
De acuerdo con versiones de testigos, las fuertes ráfagas de viento habrían incidido en el colapso del elemento, pero muchos coinciden en que el problema va más allá de un evento puntual y responde al desgaste acumulado de la estructura con el paso del tiempo.
Desde la Cámara Colombiana de la Infraestructura seccional Norte señalaron que el puente presenta condiciones críticas y que las acciones adelantadas por el Instituto Nacional de Vías no son suficientes para resolver los problemas de fondo. Según el gremio, las intervenciones realizadas hasta ahora se han enfocado en aspectos superficiales y no en atender el deterioro estructural que arrastra la obra desde hace años.
El director regional del gremio advirtió que la infraestructura fue diseñada para una demanda muy inferior a la actual, lo que incrementa los riesgos. Además, insistió en que este episodio se suma a múltiples advertencias previas que no han tenido una respuesta integral por parte de las autoridades responsables.
Ante este panorama, la CCI reiteró la necesidad de realizar estudios técnicos más profundos que permitan definir soluciones definitivas, que podrían incluir desde una modernización hasta una eventual reconstrucción del puente. Asimismo, hizo un llamado a priorizar intervenciones que garanticen la seguridad de los usuarios y la continuidad de este importante corredor vial.

