Atlántico registra 20 muertes por accidentes eléctricos y ocupa el segundo lugar en ColombiaEl departamento del Atlántico se mantiene entre los territorios del país con mayor número de fallecimientos por accidentes relacionados con sistemas eléctricos, una problemática que continúa generando preocupación por los riesgos que representa para la población. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal, durante 2025 se registraron 262 muertes por esta causa en Colombia, frente a las 243 reportadas en 2024, lo que representa un incremento cercano al 8 %.
En el balance nacional, Antioquia ocupó el primer lugar con 38 fallecimientos, seguido del Atlántico, que reportó 20 víctimas. Bolívar y Cesar registraron 19 muertes cada uno, mientras que Cundinamarca contabilizó 18. En conjunto, estos cinco departamentos concentraron 114 fallecimientos, equivalentes a más del 43 % del total nacional.
Las estadísticas también evidencian la necesidad de fortalecer las medidas de prevención, especialmente ante los peligros que pueden presentarse en viviendas, establecimientos comerciales, empresas y espacios públicos. Las fallas en las instalaciones, la manipulación inadecuada de las redes y el incumplimiento de las distancias de seguridad son factores que pueden poner en riesgo la vida de las personas.
A estas cifras se suman los registros del Sistema Único de Información (SUI) de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. Según los datos disponibles correspondientes a 2023, en Colombia se reportaron 218 accidentes de origen eléctrico. Bogotá encabezó ese registro con 34 casos, seguida de Bolívar, con 30; Valle del Cauca, con 22; Atlántico, con 18, y Tolima, con 14.
Frente a este panorama, el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico del Sector Eléctrico (CIDET) impulsa la campaña “Que no se te vayan las luces”, una iniciativa orientada a promover una cultura de prevención y enseñar a las comunidades a identificar situaciones que pueden desencadenar accidentes eléctricos.
Entre las principales señales de alerta se encuentran los olores a cable o plástico quemado, la aparición de chispas, los zumbidos inusuales, los tomacorrientes o interruptores que se calientan y las interrupciones frecuentes del servicio. Estos indicios pueden advertir sobre fallas que requieren una revisión oportuna por parte de personal calificado.Ante cualquiera de estas situaciones, la recomendación es evitar la manipulación de las instalaciones y no intentar reparaciones sin los conocimientos técnicos necesarios.
También se aconseja suspender el uso del elemento que presenta la falla y solicitar la intervención de un profesional competente. Si se encuentran cables caídos, sueltos o deteriorados en espacios públicos, es fundamental mantener una distancia segura, no tocarlos ni moverlos y reportar el hecho al operador de red correspondiente.
Las acciones de sensibilización buscan que las familias, los trabajadores y las comunidades reconozcan los peligros asociados con la electricidad y adopten hábitos seguros en sus actividades cotidianas. La prevención resulta especialmente importante para proteger a los menores de edad y a las personas que pueden estar expuestas a instalaciones deficientes o conexiones improvisadas.
La dimensión del problema también se refleja en las cifras acumuladas. Desde 2016, Medicina Legal ha registrado 2.409 muertes por origen eléctrico en Colombia, mientras que el SUI reportó 2.099 accidentes entre 2016 y 2023, periodo más reciente disponible en la base citada para este indicador.Ante esta situación, el llamado de las entidades y organizaciones vinculadas a la prevención es a no normalizar las señales de riesgo, evitar las intervenciones eléctricas improvisadas y acudir siempre a personal capacitado. Identificar una falla a tiempo y actuar de manera responsable puede evitar lesiones graves y salvar vidas.

