El equipo buscará pasar la página este domingo 4 de octubre (6:10 p.m.), cuando visite al Bucaramanga en el estadio Américo Montanini.
Se le acaban las jornadas del todos contra todos, los puntos y, cada vez, las cuentas cuadran menos para que el Junior de Barranquilla logre la clasificación a los cuadrangulares semifinales de la Liga.
El duelo ante Atlético Nacional en el estadio Atanasio Girardot de Medellín —un juego pendiente de la tercera fecha— representaba una prueba de fuego para demostrar que el equipo conservaba opciones de un repunte histórico. Sin embargo, los habituales errores defensivos volvieron a pasar factura y sentenciaron una dura derrota por 3–1.
La resistencia del cuadro tiburón duró muy poco. El eterno dolor de cabeza del onceno barranquillero, el juego aéreo, volvió a castigarlo temprano:
- Minuto 8: Tras un tiro de esquina cobrado por James Rodríguez, la pelota fue bajada por Kevin Parra para Andrés Sarmiento, quien anticipó al arquero Jefersson Martínez para abrir el marcador.
- Minuto 16: Nuevamente apareció la genialidad de James, quien filtró un pase a espaldas de la defensa para Andrés Román, encargado de controlar y fusilar a Martínez para poner el 2–0.
Lejos de rendirse, Junior encontró el descuento en el minuto 23 gracias a una gran jugada colectiva armada por Teo Gutiérrez y Castrillón, habilitando a Guillermo Paiva, quien se adelantó a Franco Armani para decretar el 2–1.
El encuentro entró en un terreno de alta tensión, con constantes roces que obligaron al juez Andrés Rojas a amonestar a varios jugadores. Incluso, se vivió un duro cruce verbal y un conato de bronca entre James Rodríguez y Teófilo Gutiérrez, viejos conocidos de la Selección Colombia.
Ya en la segunda mitad, Junior intentó reaccionar con variantes como los ingresos de Muriel y Barrios, pero sin profundidad. Nacional controló las acciones y liquidó el pleito en el minuto 26: una habilitación de William Tesillo dejó solo a Ian Poveda, cuyo desborde terminó en los pies de Andrés Román, quien empujó el balón al fondo para firmar su doblete y el 3–1 definitivo.
Con este resultado, las esperanzas se reducen al mínimo: Junior está obligado a ganar siete de los nueve partidos que le restan en el todos contra todos si aspira a meterse en la fiesta de fin de año.
El conjunto rojiblanco se mantiene en la posición 16 con apenas 9 puntos. El margen de error se agotó por completo y el equipo buscará pasar la página este domingo 4 de octubre (6:10 p.m.), cuando visite al Bucaramanga en el estadio Américo Montanini.

