La representante cuestionó los recursos previstos para las regiones y puso sobre la mesa las necesidades del departamento en materia de dragado, vías, infraestructura y atención al sector agropecuario.
La discusión del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 llegó al Congreso con una advertencia desde el Atlántico: los proyectos estratégicos del departamento necesitan recursos definidos y no pueden quedar sujetos a presupuestos inciertos.
Durante su intervención ante las Comisiones Económicas Conjuntas, la representante a la Cámara Jezmi Lizeth Barraza Arraut cuestionó los techos de inversión planteados para las regiones y pidió que las iniciativas prioritarias cuenten con respaldo presupuestal efectivo.
Uno de los principales llamados estuvo relacionado con el sector agropecuario y la gestión ambiental. Barraza señaló que los recursos contemplados para enfrentar los efectos de la variabilidad climática y atender emergencias resultan insuficientes frente a las pérdidas reportadas por productores y las dificultades que atraviesan diferentes zonas del departamento.
La congresista también llamó la atención sobre la situación de la Ciénaga del Uvero, cuyos niveles se encuentran en condiciones críticas. En ese contexto, cuestionó que se planteen acciones como el repoblamiento de especies sin garantizar previamente obras de dragado que permitan recuperar las condiciones del cuerpo de agua.
Para la representante, los proyectos regionales deben llegar al presupuesto con financiación concreta, incluyendo los respectivos códigos BPIN y recursos que permitan pasar de la planeación a la ejecución.
En infraestructura y transporte, uno de los puntos centrales de su intervención fue el dragado del Puerto de Barranquilla.
Barraza advirtió que los recursos actualmente disponibles a través de Cormagdalena tienen vigencia hasta el 31 de diciembre. Por ello, reclamó que el Gobierno Nacional garantice desde ahora las vigencias futuras correspondientes al periodo 2027-2030.
La preocupación está relacionada con el riesgo de sedimentación en el canal de acceso y las consecuencias que una eventual interrupción del dragado tendría sobre la operación de la principal conexión fluvial y portuaria de la capital del Atlántico.
Otro frente señalado fue el Puente de la Cordialidad, para el cual pidió una solución estructural y no intervenciones parciales. La congresista recordó que este corredor soporta diariamente el tránsito de numerosos vehículos de carga pesada y cumple un papel fundamental para la actividad económica del departamento.
La representante también reclamó que la Nación garantice los recursos de contrapartida necesarios para desarrollar proyectos viales y mejorar la conectividad del Atlántico.
La petición incluye especial atención a las zonas rurales, donde las condiciones de movilidad tienen un impacto directo sobre la actividad agropecuaria, el transporte de productos y el acceso de las comunidades a otros servicios.
Barraza sostuvo que el ajuste de las finanzas públicas no debería traducirse en menores posibilidades de desarrollo para los territorios.
Su llamado durante el debate presupuestal fue a garantizar que las inversiones destinadas al Atlántico tengan respaldo financiero suficiente y que los proyectos considerados estratégicos para la competitividad regional puedan ejecutarse sin quedar aplazados por falta de recursos.
La congresista reiteró que continuará ejerciendo control sobre la discusión del PGN 2027 para defender las inversiones relacionadas con infraestructura, conectividad, producción agropecuaria y adaptación frente a las condiciones climáticas del departamento.

