La primera etapa de intervención tuvo un costo de $600 millones y permitió adecuar estructuras de contención en zonas que históricamente han sufrido por el desbordamiento del afluente durante las lluvias.
Cada temporada de lluvias representa un riesgo para varias comunidades de Baranoa. Por eso, el municipio y la autoridad ambiental avanzan en una intervención que busca reducir el impacto de las crecientes del arroyo Cien Pesos, especialmente en sectores que durante años han registrado inundaciones.
La Alcaldía de Baranoa y la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) finalizaron la primera fase del proyecto de mitigación, que contó con una inversión conjunta de $600 millones.
Los trabajos están dirigidos principalmente a proteger a los habitantes de Chambacú, Santa Elena y Lomafresca, además de otras áreas ubicadas en inmediaciones del arroyo.
Durante una visita de inspección, el alcalde de Baranoa, Edinson Palma, y el director de la CRA, Jesús León, recorrieron los puntos intervenidos para conocer de primera mano el resultado de esta primera etapa.
Las obras incluyeron la construcción, recuperación y adecuación de jarillones y muros de contención. Estas estructuras buscan controlar el comportamiento del agua cuando aumenta el caudal y disminuir la posibilidad de que las crecientes alcancen viviendas y terrenos cercanos.
La intervención también contempla acciones relacionadas con la protección de las laderas y la reducción de la sedimentación en el cauce, aspectos que contribuyen tanto a la prevención de emergencias como al manejo ambiental del sector.
Para la administración municipal, el proyecto tiene además un componente de salud pública, debido a que las inundaciones pueden generar condiciones que favorecen otros problemas sanitarios en las comunidades afectadas.
El cierre de la primera fase no significa el final de las obras. La Alcaldía de Baranoa ya presentó ante la CRA una propuesta para continuar con una segunda etapa de intervención.
El proyecto se encuentra actualmente en proceso de revisión y ajuste, como paso previo a la posible suscripción de un nuevo convenio entre las entidades.
La intención es extender las acciones de mitigación y mejorar la protección de las comunidades que permanecen expuestas a las crecientes del Cien Pesos.
Para los habitantes de Chambacú, Santa Elena, Lomafresca y otros sectores cercanos, la intervención responde a una problemática que se repite durante los periodos de lluvias: el incremento del nivel del arroyo y sus posteriores desbordamientos han puesto en riesgo viviendas y predios.
Con la primera fase ya concluida y una nueva intervención en evaluación, las autoridades buscan avanzar hacia una solución de mayor alcance que permita reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la seguridad de las zonas ubicadas alrededor del afluente.

