El Ministerio de Hacienda autorizó al Distrito a tramitar un crédito externo con la CAF. El paquete de inversiones incluye recuperación ambiental, parques, vías, zonas verdes, gestión de residuos y proyectos culturales.
Barranquilla tiene vía libre para buscar hasta 50 millones de dólares destinados a financiar una nueva batería de proyectos de infraestructura y sostenibilidad. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público autorizó al Distrito a avanzar en la contratación del crédito externo con la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Los recursos estarán dirigidos a varias iniciativas incluidas en el Plan de Desarrollo Distrital 2024-2027 ‘Barranquilla a otro nivel’, con la recuperación integral de la ciénaga de Mallorquín como uno de los proyectos principales.
La autorización quedó formalizada mediante la Resolución No. 1876 del 18 de agosto de 2026.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, señaló que la operación busca respaldar proyectos regionales relacionados con infraestructura, generación de empleo y sostenibilidad ambiental.
Uno de los principales destinos previstos para el crédito es la recuperación ambiental de la ciénaga de Mallorquín.
La intervención contempla trabajos sobre diferentes componentes del ecosistema, incluidos manglares, playas y áreas naturales, además de acciones para mejorar los espacios públicos asociados al entorno de la ciénaga.
El paquete de inversiones también incluye el programa Siembra Barranquilla, enfocado en aumentar y conservar zonas verdes y bosques urbanos.
A esto se suma el mantenimiento y operación de las cinco estaciones de monitoreo de calidad del aire con las que cuenta el Distrito.
La financiación proyectada no se limita a proyectos ambientales.
Entre las iniciativas que podrían recibir recursos se encuentra la actualización y ejecución del Plan Integral de Gestión de Residuos Sólidos, así como Todos al Parque, programa destinado a recuperar y mantener parques, plazas, bulevares y otras zonas verdes de la ciudad.
También aparece el programa de Transformación de Entornos Urbanos (TEU), que contempla intervenciones para renovar andenes y mejorar las condiciones del espacio público.
El componente cultural también está incluido. Parte de los recursos se orientaría a fortalecer la formación artística y cultural y el Sistema Distrital de Estímulos, mediante el cual se respaldan proyectos relacionados con las artes, las culturas y el patrimonio.
El camino para obtener la autorización comenzó el 23 de febrero de 2026, cuando el Distrito presentó la solicitud ante el Ministerio de Hacienda.
El proceso permaneció detenido entre junio y agosto y finalmente volvió a activarse con la llegada del nuevo Gobierno nacional.
Para obtener el aval, Barranquilla tuvo que acreditar que cumplía con las condiciones establecidas en la Ley 358 de 1997 y el Decreto 1068 de 2015, normas que regulan la capacidad de endeudamiento de las entidades territoriales.
El Distrito también contaba previamente con un concepto técnico favorable del Departamento Nacional de Planeación (DNP), emitido el 11 de noviembre de 2025, para contratar con la CAF un crédito externo de libre destinación por hasta USD 50 millones.
A este requisito se sumó el concepto favorable sobre el impacto fiscal de la operación emitido por el Consejo Distrital de Política Fiscal (CODFIS) de Barranquilla.
La administración distrital también presentó sus indicadores de endeudamiento como parte del proceso.
Con corte al 31 de diciembre de 2025, Barranquilla registró:
- Solvencia: 13,0 %.
- Sostenibilidad: 107,6 %.
Según la información presentada por el Distrito, ambos indicadores se encuentran dentro de los límites contemplados en la Ley 358 de 1997.
Además, Barranquilla cuenta con calificaciones internacionales de riesgo de ‘BB’ por Fitch Ratings, registrada en mayo de 2026, y ‘Baa3’ de Moody’s Ratings, correspondiente a octubre de 2025. Estas calificaciones son equivalentes a las asignadas a la Nación en los respectivos informes.
Con la autorización del Gobierno nacional, el siguiente paso será avanzar en la gestión del crédito ante la CAF. Si la operación se concreta, los recursos permitirán financiar una cartera de proyectos que combina recuperación ambiental, infraestructura urbana, espacio público, sostenibilidad, cultura y calidad de vida.

