El paso vehicular ya fue restablecido en corredores estratégicos, mientras varias terminales aéreas retomaron sus actividades. Pereira continúa con limitaciones y Popayán permanece cerrado por ceniza del volcán Puracé.
La recuperación de la movilidad avanza en las regiones afectadas por el terremoto. Mientras los equipos técnicos trabajan en carreteras y terminales aéreas, algunas rutas ya permiten nuevamente el tránsito y varios aeropuertos retomaron sus operaciones.
Sin embargo, la normalización todavía es parcial. Pereira y Popayán mantienen las principales restricciones en materia aeroportuaria.
Uno de los corredores que comenzó a recuperar su funcionamiento es la vía Buga-Buenaventura, donde ya fue habilitado el tránsito para vehículos particulares y de carga.
El paso se mantiene bajo el sistema de ‘Pare y Siga’ en los sectores que presentan mayores afectaciones. Las autoridades recomiendan circular con precaución y respetar las instrucciones del personal encargado de controlar la movilidad.
En la carretera Quibdó-Pereira también se produjo un avance importante. Los trabajos fueron reforzados y el corredor quedó habilitado a un solo carril, mientras continúan las intervenciones necesarias para recuperar completamente la conexión vial.
La red aeroportuaria también comienza a normalizarse de manera progresiva.
En Buenaventura se reanudaron los vuelos comerciales después de superar los problemas provocados por el movimiento sísmico.
Los aeropuertos de Cali, Quibdó y Armenia funcionan con normalidad desde el martes, mientras que la terminal Santa Ana de Cartago quedó habilitada nuevamente para recibir y despachar vuelos desde este miércoles.
En Manizales, el aeropuerto La Nubia también puede realizar operaciones comerciales, aunque bajo la condición de aeropuerto no controlado.
La medida se tomó mientras se reparan los daños registrados en la torre de control, donde se presentaron fisuras y ruptura de vidrios. Las inspecciones determinaron que tanto la pista como el área de movimiento se encuentran en condiciones adecuadas de seguridad.
La situación más compleja se mantiene en el Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, cuya infraestructura sufrió daños de consideración.
Aunque la pista puede recibir vuelos humanitarios y aeronaves de Estado, las operaciones comerciales continúan restringidas.
El aeropuerto y la Alcaldía de Pereira estiman que serán necesarios alrededor de 10 días para poder restablecer los vuelos comerciales, mientras se ejecutan las reparaciones y evaluaciones correspondientes.
El Ministerio de Transporte y la Aerocivil mantienen equipos trabajando para acelerar la recuperación de la conectividad aérea.
Además, funcionarios de la Aerocivil permanecen en las diferentes terminales para atender a los viajeros, brindar información y acompañar a los pasajeros afectados por cambios o cancelaciones.
A las afectaciones provocadas por el terremoto se suma otra situación en Popayán.
La Aeronáutica Civil mantiene suspendidas temporalmente las operaciones del aeropuerto de la ciudad debido a la presencia de ceniza procedente del volcán Puracé, condición reportada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
La recomendación para los pasajeros es comunicarse directamente con las aerolíneas antes de desplazarse a la terminal y verificar el estado de sus vuelos.
La ceniza volcánica puede comprometer distintos componentes de una aeronave, especialmente los motores y otros sistemas, por lo que las autoridades mantienen la restricción mientras evalúan las condiciones del aeropuerto.
No es la primera vez que la terminal enfrenta esta situación: en días anteriores ya había sido necesario suspender sus actividades después de que se reportara presencia de material volcánico en la pista.
Por ahora, la recuperación de la movilidad avanza por etapas. Mientras algunos corredores terrestres y aeropuertos recuperan su actividad, las autoridades mantienen operativos especiales en los puntos donde los daños estructurales o las condiciones de seguridad todavía impiden regresar a la normalidad.

