Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, dejando decenas de personas heridas, viviendas colapsadas e incendios, mientras las autoridades retiraron la alerta de tsunami que había sido emitida tras el movimiento telúrico.
Aunque las autoridades aún no han entregado un balance oficial de víctimas, la cadena pública NHK informó que al menos 50 personas fueron trasladadas a centros asistenciales, mientras que la Policía de Kumamoto intenta establecer el paradero de nueve personas reportadas como desaparecidas.
El sismo también provocó una explosión en un centro comercial ubicado en la localidad de Kashima, donde parte de la estructura resultó destruida. Las autoridades investigan si el incidente dejó personas atrapadas o lesionadas.
Según información oficial citada por NHK, al menos 12 viviendas colapsaron y cuatro personas permanecen atrapadas entre los escombros. Además, se registraron siete incendios en distintos puntos de la prefectura y varias carreteras sufrieron daños.
Miles de usuarios quedaron sin servicio de energía eléctrica, mientras equipos de emergencia continúan las labores de rescate y evaluación de los daños.
El terremoto ocurrió a las 4:27 de la tarde (hora local), con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. Tras el sismo principal se registraron varias réplicas de menor intensidad.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, advirtió que existe la posibilidad de nuevos movimientos de similar magnitud e instó a la población a mantenerse alerta y seguir las recomendaciones de las autoridades.
Japón está ubicado sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo, razón por la que el país cuenta con estrictas normas de construcción diseñadas para reducir el impacto de este tipo de fenómenos naturales.

