Ante el alto riesgo de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, la Gobernación puso en marcha un plan preventivo que incluye monitoreo permanente de fuentes hídricas, mantenimiento de infraestructura y priorización de las zonas más vulnerables.
Con un panorama climático que anticipa meses de escasas lluvias y temperaturas elevadas, el departamento del Atlántico reforzó su estrategia para reducir el impacto que podría generar el fenómeno de El Niño sobre el abastecimiento de agua y las comunidades.
La administración departamental activó un plan de contingencia que contempla intervenciones en infraestructura hídrica, seguimiento constante a las condiciones meteorológicas y acciones coordinadas con los municipios para responder de manera anticipada a la temporada seca.
La decisión se produce luego de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informara que existe una probabilidad superior al 97 % de que El Niño continúe hasta el primer trimestre de 2027. Además, el organismo estima un 81 % de posibilidades de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de este año.
Desde marzo de 2026, el Atlántico ha registrado una disminución sostenida de las lluvias, aumento de las temperaturas y reducción de los caudales, situación que mantiene al departamento en nivel de alistamiento preventivo amarillo.
Entre las principales acciones del plan figura la construcción y mantenimiento de cerca de 66 reservorios, destinados a almacenar agua y garantizar el suministro durante los meses de mayor sequía.
A esto se suma la limpieza de canales de drenaje y otras labores sobre la infraestructura hidráulica, con el propósito de optimizar el manejo del recurso hídrico y fortalecer la capacidad del territorio para afrontar las condiciones climáticas extremas.
Las autoridades también realizan vigilancia diaria sobre el comportamiento del río Magdalena, el Canal del Dique, el embalse del Guájaro y las bocatomas que abastecen los acueductos del departamento, con el fin de detectar oportunamente cualquier disminución que pueda comprometer el suministro de agua.
El plan contempla igualmente la identificación de las poblaciones con mayor riesgo de desabastecimiento, así como la georreferenciación de fuentes alternas y puntos estratégicos para la distribución de agua en caso de ser necesario.
El subsecretario de Prevención y Atención de Desastres del Atlántico, Nelson Oquendo Consuegra, explicó durante una sesión de control político en la Asamblea Departamental que las medidas buscan anticiparse a los efectos del fenómeno y fortalecer la capacidad de respuesta institucional.
El funcionario indicó que las acciones se ajustarán de manera permanente con base en los boletines técnicos del Ideam y que el objetivo es actuar antes de que se presenten emergencias, en coordinación con las entidades departamentales y las administraciones municipales.
El Plan Departamental de Contingencia fue aprobado por el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres y permanecerá vigente durante lo que resta de 2026 y el primer trimestre de 2027, con actualizaciones periódicas según evolucione el fenómeno de El Niño.

