El mandatario estadounidense aseguró que su Gobierno está preparado para responder rápidamente a la emergencia que golpeó al país suramericano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que su administración está lista para brindar asistencia a Venezuela tras los dos fuertes terremotos que sacudieron el miércoles la zona central del país.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump expresó su solidaridad con los afectados y aseguró que las agencias federales ya fueron instruidas para actuar de manera inmediata.
“Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al noble pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de fallecidos. Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar”, afirmó el mandatario.
Asimismo, señaló que ordenó a todas las dependencias de su Gobierno prepararse para una eventual operación de asistencia humanitaria.
“He instruido a todas las agencias de nuestro gobierno para que se preparen y actúen con rapidez. Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos. Los primeros informes no son buenos”, agregó.
Emergencia nacional
Los sismos, de magnitudes 7,5 y 7,2, se registraron con apenas segundos de diferencia frente a la costa venezolana y provocaron graves daños en varias ciudades, especialmente en Caracas, donde se reportan edificios colapsados, estructuras agrietadas y afectaciones en la infraestructura pública.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó el estado de emergencia y ordenó la activación de toda la red hospitalaria pública y privada para atender a las víctimas.
Aunque las autoridades continúan evaluando los daños, ya se confirmó la existencia de víctimas mortales. Por su parte, el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, informó sobre fallecidos en esa jurisdicción, aunque sin precisar cifras.
Preocupación por el impacto
Según una estimación preliminar del Servicio Geológico de Estados Unidos, el impacto de los terremotos podría ser catastrófico. El sistema PAGER proyecta un posible saldo de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, además de pérdidas económicas de gran magnitud.
Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, organismos nacionales e internacionales permanecen atentos a la evolución de una emergencia que podría convertirse en una de las más graves registradas en Venezuela en las últimas décadas.

