El trago amargo de la eliminación de la Copa Libertadores quedó atrás en la mente de los jugadores. En una versión seria, con un buen despliegue táctico, Junior derrotó 1-0 a Once Caldas en el estadio Palogrande, por la ida de los cuartos de final de la Liga Colombiana.
Cuando más necesitaba oxígeno, el elenco ‘tiburón‘ sacó su cara más cercana a la del título obtenido el año pasado para superar a un equipo duro como el dirigido por Hernán Darío Herrera. Además, ganó en una plaza donde no lo hacía hace cinco años.
La primera etapa de Junior tuvo una figura clara: el arquero uruguayo Mauro Silveira, quien comenzó los cuadrangulares con un nivel excepcional y sacó al menos tres oportunidades de gol.
Pero a los 37 minutos llegó una jugada clave. El defensor Jeider Riquett tocó a Guillermo Paiva en el área, por lo que el árbitro Luis Delgado pitó pena máxima.
El VAR revisó durante seis minutos la jugada, pero el juez se mantuvo en su decisión, por lo que el delantero paraguayo asumió la responsabilidad de cobrar.
Disparó fuerte al medio y, despejando las dudas por sus fallos pasados, adelantó a Junior en el marcador.
La vuelta de este encuentro será el miércoles en el estadio Romelio Martínez, desde las 8:15 p. m.

