El concierto fue un viaje por la evolución de la artista, combinando la nostalgia con sus éxitos globales actuales.
La playa de Copacabana fue testigo de la noche más apoteósica en la carrera de Shakira. La barranquillera hizo historia al convertirse en la primera artista latina en conquistar las míticas arenas de Río de Janeiro con un concierto gratuito que reunió a dos millones de fanáticos, según cifras de la Alcaldía de Río.
Con este hito, la colombiana superó la marca de Madonna, quien en 2024 congregó a 1.5 millones de personas en el mismo escenario, y quedó a un paso del récord de Lady Gaga (2.1 millones en 2025).
El espectáculo, que duró más de dos horas, inició con los potentes acordes de «La fuerte», seguidos de un mix de su clásico «Estoy aquí». Shakira, quien domina el portugués a la perfección, saludó a la multitud recordando sus inicios:

«Olá, Brasil», exclamó emocionada, rememorando cómo se enamoró del país a los 18 años, cuando fue el primer mercado en abrirle las puertas internacionalmente.
El concierto fue un viaje por la evolución de la artista, combinando la nostalgia con sus éxitos globales actuales:
- Clásicos: «Inevitable», «Pies descalzos», «Ojos así» y «La tortura».
- Hits globales: «Hips Don’t Lie», «La bicicleta» y un cierre explosivo con el «Waka Waka», que puso a saltar a los dos millones de asistentes.
- Era actual: «TQG» (su éxito con Karol G) y temas de su reciente álbum «Las mujeres ya no lloran», el cual le otorgó su cuarto Grammy.
Durante la velada, la diva dedicó palabras de empoderamiento a su género: «Solas podemos vernos vulnerables, pero juntas somos invencibles», afirmó ante una marea de seguidores que ondeaban banderas de Brasil y Colombia.
La noche contó con colaboraciones de alto nivel que reforzaron el vínculo de Shakira con la música brasileña:
- Anitta, la estrella local apareció para interpretar «Choka Choka», el reciente lanzamiento conjunto que puso a bailar a Copacabana.
- En un momento íntimo y sublime, Shakira compartió escenario con los hermanos Caetano Veloso y María Bethânia, interpretando «O leãozinho» y «O que é, o que é».
- El cierre de las colaboraciones estuvo a cargo de la icónica Ivete, con quien revivió el clásico «Um país tropical», repitiendo la exitosa fórmula del Rock in Río 2011.
Este megaconcierto no solo representó el show más multitudinario de su trayectoria, sino que reafirmó la vigencia de Shakira como un referente transgeneracional. Con un despliegue técnico impecable, coreografías vibrantes y el «tumbao» colombiano presente en cada ritmo, la barranquillera demostró por qué sigue siendo la fuerza dominante de la cultura latina a nivel mundial.

