Fuentes judiciales señalan que la víctima presuntamente había recibido amenazas de muerte por parte de un antiguo socio.
Las investigaciones en torno al atentado criminal registrado la mañana del pasado martes 28 de abril en el barrio El Valle, suroccidente de Barranquilla, han tomado un nuevo rumbo. Aunque inicialmente en redes sociales se especuló sobre un posible caso de extorsión, la Policía Metropolitana de Barranquilla descartaría hoy esa versión, inclinando la balanza hacia un conflicto relacionado con el tráfico de estupefacientes.
El ataque, que dejó dos personas heridas, ocurrió a las 10:35 a.m. en un establecimiento ubicado en la carrera 20B con calle 64C.
Según el reporte de las autoridades, un sicario ingresó al local y disparó de manera directa contra uno de los presentes:
- El abogado Néstor Rodríguez Salcedo, de 34 años, quien recibió al menos cinco impactos de bala. Rodríguez se desplomó en el sitio y fue trasladado en estado de inconsciencia al Camino Adelita de Char, donde permanece bajo pronóstico reservado y en condición crítica.
- En el mismo hecho resultó herido David Gutiérrez Acuña, de 39 años, un residente del sector que se encontraba en la barbería esperando su turno de atención.
Tras cometer el atentado, el agresor huyó en una motocicleta que lo esperaba a pocos metros con un cómplice al mando.
Investigadores de la Sijín han recopilado información clave que vincula el hecho con el mercado de las drogas sintéticas. Fuentes judiciales señalan que Rodríguez Salcedo presuntamente había recibido amenazas de muerte por parte de un antiguo socio.
El conflicto habría surgido luego de que el abogado intentara, supuestamente, independizarse o «hacer tolda aparte» en el negocio ilícito de estas sustancias, lo que habría desencadenado la violenta reacción de sus antiguos aliados.
La Policía fue enfática en aclarar que, tras analizar los móviles y el perfil de la víctima principal, el ataque no guarda relación con las intimidaciones de grupos dedicados al cobro de «vacunas» en el sector. Las imágenes difundidas en plataformas digitales que asociaban el caso con la extorsión a comerciantes han sido desestimadas por el cuerpo investigativo.
Las autoridades continúan con el análisis de cámaras de seguridad y la recolección de testimonios para dar con el paradero de los autores materiales e intelectuales de este doble intento de homicidio.

