Hallan 33 tomas irregulares en Manatí, las inspecciones también avanzan en Polonuevo, Sabanagrande y Luruaco con apoyo de la Policía.
Las autoridades del Atlántico incrementaron las acciones para frenar el uso ilegal de agua potable, en medio de la preocupación por la disponibilidad del recurso ante la temporada seca. En una reciente intervención en zona rural de Manatí, se identificaron 33 conexiones clandestinas en predios privados, cuyos responsables ya están siendo vinculados a procesos judiciales.
De acuerdo con el Gobierno departamental, estas prácticas no solo representan un delito, sino que afectan directamente la prestación del servicio para miles de usuarios. Por ello, los operativos se han extendido a otros municipios como Polonuevo, Sabanagrande y Luruaco, en coordinación con la Policía y la empresa operadora del acueducto.
Desde la administración también advirtieron que el impacto es considerable: las pérdidas por este tipo de fraudes superan los 1.500 metros cúbicos diarios y generan afectaciones económicas cercanas a los 2.000 millones de pesos, además de problemas como baja presión, deterioro de la red y riesgos sanitarios.
Las autoridades reiteraron que continuarán con los controles en todo el departamento e hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar conexiones ilegales y promover un uso responsable del agua.

