El megaproyecto incluye vivienda digna y espacios comerciales para cientos de familias de la zona.
Arrancaron las primeras obras de la doble calzada entre Ciénaga y Barranquilla, un proyecto clave para mejorar la movilidad en el Caribe colombiano que también incorpora un modelo social innovador en la región. Los trabajos iniciales comprenden un tramo de 3,2 kilómetros y marcan el inicio de una intervención de gran escala en esta importante conexión vial.
La iniciativa se desarrolla bajo una Asociación Público-Privada denominada Ruta Magdalena Sierra Mar, que contempla tanto la construcción de nuevos tramos como la operación y mantenimiento de la vía existente. En total, el proyecto abarca cerca de 50 kilómetros de obra nueva y más de 60 kilómetros adicionales en mantenimiento, con una inversión que supera los 2,7 billones de pesos.
Uno de los aspectos más destacados es su componente social, que fue incorporado como requisito para garantizar beneficios directos a las comunidades cercanas. Este modelo contempla la construcción de 700 viviendas palafíticas, distribuidas en dos sectores, destinadas a familias que viven en condiciones vulnerables en áreas cercanas a la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Además de las soluciones habitacionales, el proyecto incluye la entrega de módulos comerciales para igual número de familias, permitiendo la formalización de actividades económicas que históricamente se han desarrollado en condiciones informales, especialmente en zonas como Tasajera.
También se prevén intervenciones en puntos estratégicos como el puente Laureano Gómez, con el objetivo de mejorar la seguridad y las condiciones de trabajo de quienes dependen de estas actividades. La inversión destinada a este componente social supera los 60 mil millones de pesos.
En paralelo, la obra incorpora un enfoque ambiental orientado a la protección de ecosistemas sensibles, especialmente la Ciénaga Grande, promoviendo un equilibrio entre desarrollo de infraestructura y conservación del entorno natural.
Con este proyecto, las autoridades buscan no solo optimizar la conectividad en la región, sino también generar un impacto positivo en las comunidades, integrando desarrollo vial, inclusión social y sostenibilidad ambiental.

