El caso del extranjero sigue sin resolverse, mientras la familia exige respuestas sobre su paradero tras casi cinco años de incertidumbre.
La desaparición del ciudadano neerlandés Willem Kees en Barranquilla continúa sin resolverse, pese a las condenas impuestas a varios implicados y a nuevas declaraciones entregadas desde prisión.
El extranjero, quien llegó a la ciudad en 2020 con planes de invertir en finca raíz, desapareció en agosto de 2021, dejando a su familia sumida en una incertidumbre que persiste hasta hoy.
En medio del caso, dos de los condenados ofrecieron versiones distintas sobre lo ocurrido. Kevin Peña Ramos, quien conoció a Kees a través de una aplicación de citas y convivió con él, aseguró desde la cárcel que ambos fueron víctimas de un asalto y que el neerlandés fue secuestrado por terceros. Según su relato, fue obligado a retirar dinero de las cuentas del extranjero y posteriormente retenido durante varios días.
Sin embargo, la Fiscalía ha desestimado esta versión, señalando que existen pruebas que vinculan a Peña con un plan criminal, incluyendo movimientos financieros posteriores a la desaparición y su presencia en otras ciudades utilizando recursos de la víctima.
El implicado aceptó cargos y colaboró con las autoridades, lo que permitió la captura y condena de otros involucrados, aunque continúa defendiendo su inocencia.
Otros condenados, como Luis Fernando Sánchez, han evitado dar detalles sobre el paradero del cuerpo y han señalado a Peña como quien tendría la información clave. Esta falta de claridad ha impedido que la justicia avance hacia imputaciones más graves, como homicidio, ya que el cuerpo del extranjero no ha sido encontrado.
Mientras tanto, la familia de Willem Kees insiste en conocer la verdad y pide a los responsables que revelen lo sucedido.
La ausencia de respuestas mantiene abierto un caso marcado por contradicciones, donde las autoridades continúan recopilando elementos para esclarecer los hechos y dar cierre a una investigación que sigue rodeada de interrogantes.

