Maduro lanza un mensaje de integración bolivariana en medio de tensiones diplomáticas con Washington.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lanzó un llamado directo a los militares colombianos y a sectores de la sociedad de ese país para conformar lo que él denominó una “unión perfecta” entre Colombia y Venezuela, con el objetivo de proteger la soberanía de ambos países frente a amenazas percibidas de Estados Unidos.
Durante su intervención desde el Palacio de Miraflores, Maduro señaló que la alianza entre fuerzas militares y sociales de Colombia y Venezuela es necesaria para evitar intervenciones externas que atenten contra la independencia territorial. En sus declaraciones, el mandatario evocó el legado de Simón Bolívar y resaltó la unidad bolivariana como fundamento histórico de su llamado.
“Los llamo a la unión perfecta con Venezuela para que nadie se atreva a tocar la soberanía de nuestros países y para ejercer el mandato de Bolívar de unión permanente y de felicidad compartida”, afirmó Maduro, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas con Washington.
El contexto de estas declaraciones se da tras el anuncio estadounidense de un bloqueo a buques petroleros venezolanos y advertencias de Donald Trump sobre la protección de activos y recursos que, según él, corresponden a Estados Unidos. Maduro ha calificado estas acciones como “guerreristas y colonialistas”, reafirmando que Venezuela no permitirá ninguna forma de intervención externa.
Analistas políticos consideran que este llamado de Maduro representa un giro significativo en su retórica, buscando transformar las tensiones internacionales en una narrativa de defensa regional conjunta. Sin embargo, hasta el momento el gobierno colombiano no ha emitido una respuesta oficial a estas declaraciones, mientras expertos advierten sobre las implicaciones que podría tener esta propuesta para la seguridad y la política regional.
Con esta iniciativa, Maduro refuerza su estrategia de proyectar a Venezuela como eje de un proyecto de integración regional frente a presiones externas, en un escenario geopolítico marcado por la confrontación entre grandes potencias y disputas por recursos energéticos.

