A la Plaza de la Paz, se aglomeraron cientos de personas para ver estos jovenes que habían anunciado en redes socilaes su presencia en ese lugar.
A la Plaza de la Paz se aglomeraron cientos de personas en espera de los jóvenes que habían anunciado su presencia en ese lugar a través de redes sociales. La curiosidad y expectativa generada por los videos virales que circulaban en internet motivaron a múltiples ciudadanos a acudir al sitio, sin embargo, los «therians» nunca se presentaron, dejando a los asistentes en la incertidumbre sobre si la convocatoria fue real o simplemente una broma difundida en las plataformas digitales.
Según información que circuló, un grupo de jóvenes que usan máscaras, colas y simulan comportamientos animales llegaría a la capital del Atlántico. Sin embargo, la noticia resultó ser infundada, dejando a los curiosos esperando a unos «therians» que nunca se presentaron.

Las últimas semanas han visto cientos de videos viralizarse mostrando a jóvenes que usan máscaras, colas y se mueven en cuatro patas, simulando comportamientos animales. Esta tendencia, visible especialmente en parques y espacios públicos, comenzó a llamar la atención en ciudades como Montevideo y Buenos Aires, y rápidamente se expandió a otros países de América Latina.
Preocupación en Barranquilla
En la capital del Atlántico crece la preocupación por la aparición de esta tendencia. Algunas personas la han calificado como peligrosa, especialmente después de que circularan rumores sobre la llegada de personas de nacionalidad argentina que estarían reclutando jóvenes barranquilleros para practicar esta tendencia.
Opiniones divididas
Las imágenes del fenómeno han generado opiniones divididas: mientras algunos usuarios lo ven como una expresión creativa o performática, otros cuestionan su sentido y alcance. Su relevancia va más allá de lo visual, poniendo sobre la mesa cómo internet ha amplificado identidades que antes permanecían en espacios privados o comunidades muy específicas.
¿Qué es el movimiento therian?
El término therian proviene de therianthropy, una palabra de origen griego que combina «bestia» y «ser humano». Aunque históricamente se usó en contextos mitológicos y académicos, desde la década de los noventa comenzó a circular en foros y comunidades digitales para describir a personas que sienten una identificación interna, psicológica o espiritual con un animal no humano, conocido como theriotype.
Hoy en día, quienes se identifican como therians aclaran que no se trata de un disfraz ocasional ni de cosplay, sino de una vivencia profunda que forma parte de su identidad. Los animales más mencionados suelen ser perros, lobos, zorros y felinos.

