El equipo rojiblanco igualó 1-1 en el estadio Romelio Martínez, desperdició un penalti con Luis Fernando Muriel y sigue comprometido en la tabla de posiciones. Con 11 puntos, la clasificación parece cada vez más lejana.
Junior de Barranquilla volvió a decepcionar a su afición. El conjunto rojiblanco empató 1-1 este miércoles frente al Deportivo Pereira, en el estadio Romelio Martínez, en partido pendiente de la cuarta fecha de la Liga colombiana, y dejó escapar una nueva oportunidad de sumar tres puntos fundamentales en su lucha por alcanzar los cuadrangulares semifinales.
El resultado profundiza la crisis deportiva del equipo barranquillero, que llegó a 11 puntos y ocupa la casilla 16 de la clasificación. Pereira, por su parte, alcanzó las 10 unidades y se mantiene en la parte baja de la tabla, en el penúltimo lugar.
Las cuentas para Junior son cada vez más complicadas. Incluso si gana los seis partidos que le restan en la fase de todos contra todos, no tiene garantizada la clasificación. A la difícil situación matemática se suma un rendimiento futbolístico que sigue sin convencer.
Peña abrió el marcador, pero Junior no supo sostener la ventaja
El equipo local comenzó con intensidad y consiguió abrir el marcador apenas en el minuto 5. Kevin Pérez cobró un tiro de esquina y Jermein Peña se desmarcó para conectar un cabezazo que terminó en el fondo de la red, desatando la celebración en el Romelio Martínez.
Sin embargo, después del gol, el partido cayó en un ritmo monótono y Junior no logró imponer condiciones para ampliar la ventaja.
La oportunidad más clara para aumentar la diferencia llegó en el minuto 42, cuando el árbitro Carlos Márquez, tras revisar la acción en el VAR, sancionó un penalti por una fuerte entrada de Nicolás Rengifo sobre Kevin Pérez, luego de un error en la salida del Deportivo Pereira.
Luis Fernando Muriel asumió la responsabilidad, pero ejecutó un remate sin suficiente potencia, a media altura y hacia el centro del arco. El guardameta Yimy Gómez adivinó la dirección y detuvo el disparo, evitando el segundo tanto rojiblanco.
Fue el tercer penalti que Muriel desperdició en el torneo, después de sus fallos frente a Jaguares y Atlético Bucaramanga. Una nueva oportunidad perdida que terminó pesando en el resultado.
Pereira aprovechó y silenció el Romelio
En el minuto 13 del segundo tiempo, el Deportivo Pereira encontró el empate en una jugada que inicialmente no parecía representar mayor peligro.
Anderson Plata, quien acababa de ingresar al terreno de juego, encontró espacio para rematar. El balón impactó en Jermein Peña, cambió su trayectoria, superó al arquero Jefersson Martínez y terminó dentro de la portería para el 1-1.
El gol dejó en evidencia las dificultades defensivas de Junior y aumentó la presión sobre un equipo que necesitaba ganar para mantener vivas sus aspiraciones en el campeonato.
Seis minutos después, Pereira volvió a generar peligro con otro remate de Plata que golpeó a Daniel Rivera cuando el balón llevaba dirección de portería.
Los cambios no alcanzaron para evitar el empate
El técnico Sebastián Viera buscó una reacción desde el banco, pero las modificaciones no produjeron el efecto esperado. Los ingresos de Teófilo Gutiérrez por Bryan Castrillón, Francisco Fydriszewski por Luis Fernando Muriel y Yimmi Chará por Kevin Pérez no consiguieron darle a Junior la claridad ofensiva necesaria para recuperar la ventaja.
El conjunto barranquillero terminó recurriendo a aproximaciones aisladas, sin encontrar una fórmula efectiva para vulnerar nuevamente la defensa visitante.
En el tiempo de reposición, Daniel Rivera estuvo cerca de convertirse en el salvador de la noche con un cabezazo que parecía destinado al gol. Sin embargo, Yimy Gómez volvió a responder con una atajada decisiva y se consolidó como una de las figuras del encuentro.
Con esa intervención se esfumó la última oportunidad de Junior para quedarse con la victoria.
Un panorama cada vez más complicado
El empate ante Pereira representa otro tropiezo para un Junior que necesita resultados inmediatos y una mejoría sustancial en su funcionamiento colectivo. El equipo sigue perdiendo terreno y cada jornada reduce su margen de error en la lucha por ingresar al grupo de los ocho.
La falta de contundencia, el penalti desperdiciado y las dificultades para sostener la ventaja volvieron a pasarle factura al conjunto rojiblanco, que no pudo hacer valer su condición de local.
Ahora, Junior tendrá que buscar la recuperación fuera de casa. El próximo domingo 18 de octubre, a las 8:10 de la noche, visitará al Deportivo Cali en el estadio de Palmaseca, en un compromiso que adquiere especial importancia para sus aspiraciones en la Liga.
La pregunta que queda en el ambiente es si el equipo de Sebastián Viera todavía tiene argumentos futbolísticos para reaccionar o si la eliminación terminará confirmándose antes de tiempo.

