«¡Todos a comer chicharrón!», invitación del gobernador Eduardo Verano a volver a los festivales celebrados en Polonuevo y Baranoa-
Durante el fin de semana, dos municipios del centro del departamento se convirtieron en la visita obligada para quienes buscaban ofertas gastronómicas típicas e innovadoras, todas con el cerdo como protagonista de sus preparaciones.Polonuevo y Baranoa (Atlántico), 12 de octubre de 2026.
Luego de integrarse a los comensales, recorrer los estand con bandejas llenas de delicias gastronómicas y probar toda la degustación que pasaba por sus manos, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, sin ocultar su satisfacción desde los escenarios visitados este domingo, exclamó un entusiasta mensaje.
«¡Invito a todos los atlanticenses a comer chicharrón!».Verano, junto con la secretaria de Cultura del departamento, Verónica Cantillo, y los alcaldes Óscar Avilez, de Polonuevo, y Edinson Palma, de Baranoa, visitó las dos localidades municipales que durante el fin de semana fueron la vitrina de una apuesta que el Gobierno del Atlántico viene consolidando y que consiste en convertir la cocina tradicional de cada municipio en fuente de orgullo, de ingresos y de turismo.
Desde esos dos escenarios, el gobernador Eduardo Verano defendió los festivales gastronómicos que se realizan en el departamento en el marco de la estrategia Ruta 23, a cargo de la Secretaría de Cultura, y los puso como ejemplo de lo que ocurre cuando una comunidad se reconoce en lo que cocina.POLONUEVO:
LA IDENTIDAD SE SIRVE EN LA MESA
En Polonuevo, la sexta versión del Festival del Cerdo y la Yuca, celebrada entre el 10 y el 11 de octubre bajo el lema La identidad se sirve en la mesa, convocó a cerca de 22 000 personas, según estimó la Alcaldía Municipal.Los asistentes encontraron cerca de 30 productos derivados del cerdo y la yuca, preparados por 60 matronas y hacedores que, entre fogones y sazón heredada, mantienen vivo un patrimonio que pasa de generación en generación.
La jornada rindió además un homenaje a Cindy Osorio Cervantes, polonuevera y una de las matronas que sostienen la tradición del festival.Ante la positiva respuesta del público, el gobernador no ocultó su asombro y calificó de fantástica la acogida.»Esto es algo que uno no puede ni creer, que existe una oferta gastronómica basada en el cerdo y en la yuca.
Hemos probado toda clase de modalidad de presentación de los dos productos; la gente está fascinada. Esto está lleno a reventar, lo que quiere decir que estos festivales, basados en nuestros productos, en nuestra gastronomía, en nuestra cultura, sin ninguna duda tienen un arraigo popular inmenso y eso es lo que queremos fomentar», afirmó.
Para el mandatario, la multitud es la prueba más contundente de que estos encuentros tienen sentido. Cuando un pueblo celebra lo suyo, lo comparte y lo ofrece al visitante, el festival deja de ser una fiesta pasajera y se convierte en una herramienta de desarrollo.
BARANOA, UN CORREDOR DE SABOR Y TRADICIÓNEl
mismo espíritu se vivió en Baranoa, donde 28 hacedores participan en el XXIII Festival del Chicharrón, que se extiende hasta hoy lunes 12 de octubre, día festivo. Allí, los visitantes pueden, además, conocer la historia del emblemático corredor gastronómico, un recorrido que mezcla sabor y memoria.Desde ese municipio, Verano, luego de integrarse con visitantes y conversar con ellos en los espacios gastronómicos El Cerdo Sabrosón, Donde Porky, 20 d’ Bistro Baranoa, La Fragatta, El Fogón Costeño y Los Arrieros, explicó la lógica que orienta la estrategia.
Según dijo, el Gobierno departamental ha evaluado la oferta, la amplitud y la riqueza de la gastronomía del Atlántico y ha logrado que cada municipio se identifique con su producto. Con esa base, se le apoya en la organización y realización de su festival a lo largo del año.
«Precisamente así tenemos el pastel de Pital de Megua, el chicharrón de acá de Baranoa, el camarón en Puerto Colombia; en fin, cada uno de los diferentes municipios tiene su producto gastronómico, tiene su cultura, tiene su oferta cultural y eso, de una u otra manera, es lo que queremos catapultar para que puedan vivir del turismo, atrayendo a la gente de todo el departamento a que haga estas rutas.
Son 23 territorios, 23 festivales, 23 productos, y eso, sin ninguna duda, nos va a dar una mayor dinámica turística», sostuvo el gobernador.Agregó que un municipio, un producto y un festival son tres elementos que, sumados en un calendario que recorre todo el territorio, invitan a los atlanticenses a moverse de un pueblo a otro, a probar, a comprar y a quedarse.
«Así, la gastronomía se convierte en un puente entre la tradición y la economía local», subrayó.
RESPALDO INSTITUCIONAL Y COMUNITARIO
Esa lectura fue compartida por quienes reciben el respaldo en sus territorios. El alcalde de Polonuevo, Óscar Avilez, agradeció el acompañamiento del gobernador y de la Secretaría de Cultura y destacó que la economía del municipio se está moviendo, justo lo que se esperaba del festival.
«Gracias a nuestro gobernador por este apoyo que ha hecho en esta sexta versión del Festival de la Yuca, donde la economía de nuestros municipios se está moviendo, que era lo que estábamos esperando. Tenemos 60 matronas que están acá participando con todos los derivados del cerdo y de la yuca.
De verdad, siempre usted con Polonuevo, siempre ha mirado a apoyar, Verónica también por todo el apoyo que nos ha brindado desde su secretaría», expresó Avilez.En Baranoa, el alcalde Edinson Palma resaltó la confianza que el Gobierno departamental ha depositado en el potencial del municipio para impulsar su desarrollo social y económico. Se refirió en especial al proyecto de organizar, en el lugar que hoy es sede del festival, un espacio adecuado en torno a la tradición culinaria del chicharrón.
«Tenemos esa gran ilusión y ese sueño en contar con ello en donde hoy se está llevando a cabo la edición 23 del Festival del Chicharrón, y es que podamos dejar modernizado un espacio público con zonas de parqueadero, un proceso de fortalecimiento a los negocios, a los emprendimientos, porque de esta forma potenciamos la economía de nuestro municipio y del departamento del Atlántico», indicó Palma.La secretaria de Cultura, Verónica Cantillo, aportó el criterio con el que se mide el éxito de estas citas, a partir de la afluencia de público, y por eso explicó que el Gobierno que lidera Eduardo Verano seguirá respaldándolas.
A su juicio, el festival de Polonuevo cumplió con creces su propósito de que los atlanticenses llegaran a conocer la oferta gastronómica típica de esa zona del departamento, y lo mismo observó en Baranoa.»Estamos en la sexta versión del Festival de la Yuca y el Cerdo, sin duda alguna un éxito rotundo. Logramos el cometido, que era que los atlanticenses vinieran aquí a Polonuevo a conocer la oferta gastronómica típica de este sector de nuestro departamento, y nos damos cuenta de que es un éxito total; la gente está contenta, tenemos muy buenos productos, muy buena oferta y para todos los gustos», manifestó la funcionaria.
El impacto, sin embargo, no se quedó en las mesas ni en las alcaldías. Milena Navarro, presidenta de la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa y el Atlántico, destacó la trascendencia de las 23 ediciones que se han organizado en ese municipio y subrayó que el beneficio se reparte a lo largo de toda la cadena productiva, desde quien cría el cerdo hasta quien transporta el producto y quien lo sirve caliente al visitante.
«Hemos tenido un impacto, gracias a los hacedores de chicharrón, a la alcaldía de nuestro municipio de Baranoa y a la Gobernación del Atlántico. Hemos tenido la afluencia de muchas personas, ya que esto nos beneficia no solo a los hacedores, sino también a los porcicultores, campesinos, transportistas; cientos de familias hoy nos beneficiamos con este gran festival. Tradición que nos une, crujir que nos une» puntualizo Navarro.

