El gobernador Eduardo Verano invitó a los atlanticenses a disfrutar de las tradiciones culinarias del departamento, durante las celebraciones del Festival del Cerdo y la Yuca y el Festival del Chicharrón.
Polonuevo y Baranoa se convirtieron este fin de semana en destinos gastronómicos del Atlántico, con dos festivales que reunieron a miles de visitantes alrededor de los sabores tradicionales del cerdo y la yuca. Durante su recorrido por ambos municipios, el gobernador Eduardo Verano destacó la acogida de los eventos e invitó a los ciudadanos a seguir participando en estas iniciativas que promueven la cultura y dinamizan la economía local.
«¡Invito a todos los atlanticenses a comer chicharrón!», expresó el mandatario, quien estuvo acompañado por la secretaria de Cultura del departamento, Verónica Cantillo, y los alcaldes Óscar Avilez, de Polonuevo, y Edinson Palma, de Baranoa.
Las actividades hacen parte de la estrategia Ruta 23, impulsada por la Gobernación del Atlántico para posicionar los productos representativos de cada municipio y convertir la gastronomía tradicional en una oportunidad para fortalecer los emprendimientos, generar ingresos y atraer turistas.
En Polonuevo, la sexta edición del Festival del Cerdo y la Yuca, realizada los días 10 y 11 de octubre bajo el lema La identidad se sirve en la mesa, congregó a cerca de 22.000 personas, según estimaciones de la Alcaldía Municipal. La celebración contó con la participación de 60 matronas y hacedores, quienes ofrecieron alrededor de 30 productos derivados del cerdo y la yuca. Además, se rindió homenaje a Cindy Osorio Cervantes, una de las representantes de la tradición gastronómica de esta población.
El gobernador calificó como fantástica la respuesta de los asistentes y resaltó el arraigo popular de estos encuentros, que permiten mostrar la riqueza culinaria del departamento y fortalecer la identidad de sus comunidades.Según explicó, cuando los municipios promueven sus productos tradicionales, también generan oportunidades para el desarrollo turístico y económico.
En Baranoa, por su parte, el XXIII Festival del Chicharrón reunió a 28 hacedores y se extendió hasta este lunes festivo, 12 de octubre. Los visitantes pudieron disfrutar de diferentes preparaciones y recorrer el emblemático corredor gastronómico, donde se encuentran establecimientos como El Cerdo Sabrosón, Donde Porky, 20 d’ Bistro Baranoa, La Fragatta, El Fogón Costeño y Los Arrieros.
Durante la visita, Verano explicó que la estrategia departamental busca que cada municipio se identifique con un producto gastronómico y cuente con el respaldo institucional para organizar sus festivales a lo largo del año. Entre los ejemplos mencionó el pastel de Pital de Megua, el chicharrón de Baranoa y el camarón de Puerto Colombia.
El mandatario señaló que la iniciativa contempla 23 territorios, 23 festivales y 23 productos, con el propósito de motivar a los atlanticenses a recorrer los municipios, conocer sus tradiciones y contribuir al crecimiento de sus economías.
El alcalde de Polonuevo, Óscar Avilez, agradeció el acompañamiento de la Gobernación y destacó que la realización del festival permitió dinamizar la actividad económica de la población, especialmente para las 60 matronas participantes.
En Baranoa, el alcalde Edinson Palma resaltó la importancia de continuar fortaleciendo el Festival del Chicharrón y manifestó su interés en modernizar el espacio donde se desarrolla el evento, mediante la adecuación de zonas de parqueadero y mejores condiciones para los negocios y emprendimientos locales.
La secretaria de Cultura, Verónica Cantillo, también destacó la acogida de las dos celebraciones y reiteró el compromiso de la administración departamental con el fortalecimiento de estas iniciativas, que permiten acercar a los visitantes a la oferta gastronómica de los municipios.
Por su parte, Milena Navarro, presidenta de la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa y el Atlántico, señaló que el festival beneficia a distintos sectores de la cadena productiva, entre ellos porcicultores, campesinos, transportistas y vendedores, generando oportunidades para cientos de familias.
Con estas celebraciones, Polonuevo y Baranoa reafirman el valor de sus tradiciones culinarias como una herramienta para preservar la identidad cultural, respaldar a los emprendedores y fortalecer el turismo en el departamento.

