La emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 mantiene en alerta a varias regiones del país. Las autoridades avanzan en la búsqueda de personas desaparecidas mientras aumenta el número de damnificados.
Colombia continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes 10 de agosto y que ha dejado una de las emergencias sísmicas más graves de los últimos años.
De acuerdo con el balance más reciente entregado por las autoridades, 281 personas han muerto, 3.971 resultaron heridas y 379 permanecen desaparecidas. Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas donde todavía existe posibilidad de encontrar sobrevivientes.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y se registró a una profundidad cercana a los 100 kilómetros. Sus efectos se sintieron con fuerza en diferentes departamentos y provocaron daños considerables en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.
La emergencia también dejó una importante afectación en infraestructura. El reporte oficial registra 10.677 viviendas destruidas y 65.841 averiadas, además del colapso de 127 edificaciones. También resultaron afectados establecimientos educativos, centros de salud, sistemas de acueducto y aeropuertos.
Mientras las autoridades actualizan el censo de afectados, los organismos de socorro mantienen desplegados equipos especializados para localizar a las personas que continúan desaparecidas. Las operaciones se concentran especialmente en estructuras colapsadas y sectores donde los equipos de rescate consideran que todavía puede existir posibilidad de supervivencia.
El Gobierno Nacional también avanza en medidas para atender a las familias que perdieron sus viviendas y anunció un plan de reconstrucción. La emergencia ha obligado a miles de personas a permanecer en albergues, campamentos o incluso en las calles ante el temor de regresar a edificaciones que presentan daños estructurales.
Las cifras, además, continúan sujetas a actualización debido a que los organismos de emergencia siguen realizando labores de búsqueda, identificación de víctimas y evaluación de daños.
La prioridad de las autoridades permanece concentrada en rescatar a las personas que aún puedan encontrarse con vida, atender a los heridos y garantizar asistencia a las familias afectadas por la tragedia.

