Al menos una persona murió, alrededor de 80 resultaron heridas y entre 20 y 30 personas permanecen atrapadas tras el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón.
La víctima fatal fue encontrada entre los escombros de una vivienda derrumbada en la ciudad de Yatsushiro. Aunque fue trasladada a un centro asistencial, falleció poco después, según informó la agencia de noticias Kyodo, citando a la Policía de Kumamoto.
La cadena pública NHK reportó que cerca de 80 personas reciben atención médica en la localidad de Hikawa, mientras las autoridades continúan buscando a nueve personas cuyo paradero aún se desconoce.
Uno de los hechos más críticos ocurrió en un centro comercial de la localidad de Kashima, donde una explosión provocó el colapso parcial de la estructura. Aunque el operador del establecimiento, Aeon Mall, aseguró que clientes y empleados habían sido evacuados antes del incidente, la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres advirtió que numerosas personas podrían seguir atrapadas en el interior.
De acuerdo con NHK, las autoridades perdieron contacto con entre 20 y 30 empleados del centro comercial, por lo que continúan las labores para confirmar su ubicación y estado de salud.
El terremoto también ocasionó el colapso de edificios, daños en carreteras e incendios en distintos puntos de la prefectura, según confirmó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, a través de un comunicado publicado en la red social X.
El movimiento telúrico se registró a las 4:27 de la tarde (hora local), con epicentro a 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), que posteriormente levantó la alerta de tsunami emitida tras el sismo.
Por su parte, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, anunció el despliegue de 3.600 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención de la emergencia.
Japón está ubicado sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta, donde los terremotos son frecuentes y las infraestructuras están diseñadas para soportar fuertes movimientos telúricos.

