El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la suspensión temporal de los controles de tráfico realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), medida adoptada luego de la muerte de dos personas durante operativos migratorios en los estados de Maine y Texas.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario defendió el trabajo de los agentes del ICE y aseguró que los controles de tránsito constituyen una de las herramientas más importantes para combatir la delincuencia y ejecutar las políticas migratorias.
“Muchos eran delincuentes, y debemos expulsarlos. Para lograrlo, debemos ser fuertes, firmes e inteligentes, y no podemos renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: ¡los controles de tráfico!”, manifestó Trump.
El presidente también afirmó que los demócratas “radicales de izquierda” buscan frenar estas acciones, pero aseguró que eso no ocurrirá durante su administración.
La decisión del ICE de suspender la mayoría de los registros de tráfico y controles vehiculares se produjo días después de que un inmigrante colombiano muriera tras recibir disparos de un agente durante un operativo en Biddeford, Maine.
Según el senador por Maine, Andy King, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le indicó que el agente abrió fuego después de que el colombiano presuntamente intentara utilizar su vehículo como arma contra los funcionarios.
Días antes, un inmigrante mexicano también murió tras ser baleado por un agente del ICE durante un operativo de detención en Texas, mientras se encontraba dentro de su automóvil.
Estos casos han generado cuestionamientos sobre los procedimientos de la agencia migratoria y motivaron llamados de organizaciones defensoras de derechos humanos para que se adelanten investigaciones independientes.
Por su parte, el denominado “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, aclaró que la suspensión de los controles de tráfico corresponde únicamente a una “breve pausa” y no representa un cambio en la política migratoria de la administración Trump, la cual mantiene como uno de sus principales objetivos las deportaciones masivas de inmigrantes en condición irregular.

