La Policía Nacional capturó en el Aeropuerto Internacional José María Córdova, de Rionegro (Antioquia), a Ingrid Paola Ávila, conocida con el alias de ‘La Patrona’ y hermana de Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’, máximo cabecilla del Clan del Golfo.
De acuerdo con información suministrada por el Ministerio de Defensa, la mujer era requerida por las autoridades por los delitos de concierto para delinquir y lavado de activos, al ser considerada una de las principales responsables de la administración y articulación financiera de esta organización criminal.
Las investigaciones indican que Ávila habría permanecido vinculada al Clan del Golfo durante más de una década, periodo en el que presuntamente diseñó y ejecutó mecanismos destinados a dar apariencia de legalidad a recursos provenientes de actividades ilícitas como el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.
Según las autoridades, la capturada desempeñaba un papel estratégico dentro de la estructura criminal, al encargarse de la gestión y circulación de recursos económicos fundamentales para el sostenimiento y expansión de la organización en distintas regiones del país.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, aseguró que la operación representa uno de los golpes más importantes contra las finanzas ilegales del Clan del Golfo en los últimos meses, al afectar directamente las redes encargadas del lavado de activos y la administración de recursos obtenidos mediante actividades criminales.
El Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), mantiene presencia en centenares de municipios del territorio nacional, especialmente en las regiones de Urabá, la Costa Caribe, el Pacífico y zonas fronterizas con Venezuela, donde desarrolla actividades relacionadas con el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y otras economías ilícitas.
Actualmente, esta organización participa en un proceso de conversaciones sociojurídicas con el Gobierno Nacional en el marco de la política de “Paz Total”, iniciativa que ha permitido avances como la creación de Zonas de Ubicación Temporal en municipios de los departamentos de Chocó y Córdoba para la concentración gradual de integrantes del grupo armado.

