Los usuarios de Atlántico, Magdalena y La Guajira comenzarán a pagar un valor más alto por el consumo eléctrico, en medio de presiones climáticas, problemas financieros del sector y la incertidumbre por el futuro de la empresa intervenida.
Las facturas de energía llegarán más costosas este mes para miles de hogares de la región Caribe. Air-e Intervenida actualizó su esquema tarifario y confirmó un incremento en el valor del kilovatio hora (kWh), que pasó de $796 a $840,15 para los usuarios residenciales.
El ajuste representa un aumento de $44,15 por kWh, equivalente a cerca del 5,5 %, después de varios meses en los que la compañía había mantenido sin cambios el precio de la energía.
La empresa explicó que el valor final del servicio depende de varios componentes que integran la cadena eléctrica nacional. Entre ellos están los costos de generación, transmisión, distribución, comercialización, pérdidas reconocidas y restricciones operativas del sistema.
La variación en estos factores terminó impactando el precio que pagan los usuarios en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
El incremento resulta especialmente llamativo porque a comienzos de año Air-e había anunciado que conservaría la tarifa de $796 por kilovatio hora durante 2026 como una medida para aliviar la carga económica de los usuarios y mantener precios por debajo de otras comercializadoras del país.
El ajuste tarifario coincide con el avance del fenómeno de El Niño, que ha provocado altas temperaturas y una mayor demanda de energía debido al uso intensivo de ventiladores y sistemas de aire acondicionado.
A esto se suma la reducción de los niveles de agua en los embalses, situación que suele elevar los precios de la energía negociada en bolsa, una fuente de abastecimiento utilizada por empresas comercializadoras como Air-e y Afinia.
Expertos del sector han advertido que, si las reservas hídricas continúan disminuyendo, el costo de la energía en el mercado mayorista podría seguir aumentando, trasladando nuevas presiones a las facturas de los consumidores.
Más allá de las condiciones climáticas, la situación económica de Air-e sigue siendo uno de los principales focos de preocupación.
La empresa acumula obligaciones financieras significativas, especialmente relacionadas con la compra de energía en bolsa. A esto se suma el reciente anuncio del presidente Gustavo Petro sobre la liquidación de la compañía, casi dos años después de haber sido intervenida por el Gobierno nacional.
Diversos actores del sector energético consideran que la combinación entre dificultades financieras y condiciones climáticas adversas aumenta los riesgos para la estabilidad del servicio en la región Caribe.
La crisis también ha puesto sobre la mesa los compromisos económicos adquiridos por la compañía tras su intervención.
Según información de la Superintendencia de Servicios Públicos, una parte importante de los pasivos actuales está asociada precisamente a la energía comprada en el mercado mayorista.
Aunque el Gobierno ha manifestado que existen mecanismos para atender estas obligaciones, la incertidumbre sobre el futuro financiero de la empresa continúa generando preocupación entre usuarios y agentes del sector eléctrico.
A la compleja situación se suma la posibilidad de implementar una contribución adicional de 8 pesos por cada kilovatio hora facturado en el país.
La propuesta busca fortalecer financieramente el Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos, pero de aplicarse significaría un nuevo incremento en el costo del servicio para millones de usuarios.
La discusión surge después de que no prosperara la propuesta inicial de nacionalizar la deuda acumulada por concepto de opción tarifaria. En su lugar, se adoptó un esquema de pago diferido a diez años que redujo parcialmente el impacto en las facturas, aunque no resolvió los problemas financieros de fondo que enfrenta Air-e.
Con este nuevo aumento, los usuarios de la región Caribe deberán prepararse para asumir un mayor costo por el servicio eléctrico en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, las dificultades financieras del sector y los cambios que podrían venir tras la eventual liquidación de la compañía.

