Luis Miguel Alvarado Gómez, de 37 años, trabajó durante 16 años en una misma empresa y dejó una hija de ocho años.
Con profundo dolor, Neider Alvarado recordó a su hermano Luis Miguel Alvarado Gómez, una de las tres víctimas mortales de la masacre ocurrida la noche del domingo en el barrio Ciudad Bolívar, en el municipio de Soledad.
“Mi hermano no era malo”, expresó entre lágrimas en diálogo con Zona Cero, mientras buscaba respuestas sobre el atentado que acabó con la vida de su familiar.
“Ustedes pueden llegar a mi casa y preguntar por él. Era amigo de todos, mamador de gallo, una persona chévere que ayudaba al que podía. Era único, él no lo merecía”, manifestó.
Luis Miguel murió cuando sicarios llegaron al establecimiento de razón social ‘Donde Luz Estela’, ubicado en la calle 46B con carrera 8, y dispararon indiscriminadamente contra las personas que se encontraban en el lugar.
En el ataque también fallecieron Carmelo De Jesús Chueco Escobar, de 41 años, y Ronald Ramón Acosta Gómez, de 44.
Asimismo, resultaron heridos Yandris Rafael Gávalo Barceló, de 31 años; Anderson Acosta Blanquiceth, de 29; Abdala Naissir Morales, de 40; y Aura María Beltrán Pineda, de 34.
Neider aseguró que todas las víctimas eran vecinas del sector y señaló que desconoce si el atentado iba dirigido contra alguna persona en particular.
El hombre recordó que la última vez que habló con su hermano fue horas antes de la tragedia. Mientras cumplía con su jornada laboral, recibió una llamada de Luis Miguel.
“Él trabajaba como jefe de mantenimiento de una empresa y le pregunté cuándo me iba a poner una cámara de seguridad. Me respondió que mañana me la ponía”, relató.
Luis Miguel vivía en un apartamento propio, tenía una hija de ocho años y, aunque estaba separado de su pareja, mantenía una estrecha relación con su familia. Además, llevaba 16 años vinculado a la misma empresa.
Su hermano también contó que horas antes del ataque habían hablado sobre la final del fútbol colombiano entre Junior y Atlético Nacional.
“Él era hincha de Nacional y ahora que perdió le mamé gallo. Le dije que otra vez le vamos a quitar la copa y me respondió: ‘ah bueno, sigan soñando’”, recordó.
De acuerdo con las autoridades, Luis Miguel Alvarado Gómez no registraba anotaciones judiciales ni tenía vínculos con organizaciones criminales.
La Policía indicó que, de las tres personas asesinadas, únicamente Carmelo De Jesús Chueco Escobar presentaba antecedentes por los delitos de concierto para delinquir y lesiones personales.
Las investigaciones avanzan para esclarecer los móviles del ataque. Según la institución, el sector donde ocurrió la masacre tiene injerencia de la estructura criminal ‘Los Costeños’, bajo el mando de alias ‘Mauricio El Quesero’, señalado como jefe de zona.

