Primera policía transexual en Colombia se practicó cirugía de feminización

Primera policía transexual en Colombia se practicó cirugía de feminización

El patrullero Andrés quedó atrás para darle paso a la patrullera Andrea.

A los 26 años, Andrea Cortés Guarín, la primera policía transexual en Colombia, dio un paso más en su transición de género que inició después de ingresar a esa institución.

El patrullero Andrés es parte del pasado de Andrea, nombre que asumió al hacer el cambio en la identidad ante un notario, ante la Registraduría Nacional del Estado Civil y ante la misma Policía Nacional.

Andrea luce esbelta y su apariencia es la de una mujer como lo dice cualquier persona que la ve.

Después, cuando estaba asignada al Comando de la Policía del Cauca, hace dos años, Andrea interpuso una acción de tutela en el Juzgado Primero Civil del Circuito de Popayán, en donde le protegieron el derecho a la libre personalidad y le ordenaron a la Policía aceptar la nueva identidad.

La Policía Nacional debió poner en su tarjetero patrullera Andrea Cortés Guarín y eliminar el nombre de Andrés Cortés Guarín.

El paso siguiente para Andrea, también dos años después de asumir la nueva identidad era decirle adiós a la incómoda voz masculina que tenía y para ello llegó a Barranquilla el pasado fin de semana para ponerse en manos del médico Antonio Ballestas.

Al arribar a la capital del Atlántico, procedente de Bogotá, en donde está asignada, Andrea acudió a exámenes previos antes de la cirugía. El encuentro con el otorrino fue en su consultorio del norte de Barranquilla.

De 1.80 metros de estatura, sin incluir los tacones de más de 10 centímetros, Andrea luce esbelta y su apariencia es la de una mujer. “Reina de belleza”, dijo un joven que la vio en el lobby del hotel en donde se alojó en Barranquilla.

La glotoplastia de wendler

En detalles, el médico otorrino Antonio Ballestas explicó el procedimiento. “Le realizamos a Andrea, que es una mujer transgénero, una cirugía de feminización de la voz con la técnica de glotoplastia de wendler que consiste en convertir una laringe masculina en una laringe femenina”

En este procedimiento se disminuye el tamaño de las cuerdas vocales, adelgázandolas, tomandoles algunos puntos, lo que hace que las cuerdas que antes nacieron de un tamaño, “sean ahora más cortas, más delgadas y más tensas”.

“Ahora sí va a haber concordancia entre su aspecto físico que es de una mujer, entre lo que ella piensa, porque ella es una mujer encerrada en cuerpo de hombre, y su voz”, afirmó.

La feminización de la voz de Andrea es otro escalón en la gran cadena de cambios que tienen las mujeres transgénero.

Al explicar este proceso, Ballestas explicó que “Andrea nació con unas cuerdas vocales masculinas, largas y gruesas”.

“Hicimos una cruenta en el tercio anterior de ambas cuerdas vocales, las unimos por intermedio de unas suturas, la adelgazamos y pasamos unas cuerdas vocales masculinas a unas cuerdas vocales femeninas. Con estas cuerdas de Andrea, ella va a ser capaz de emitir sonidos más agudos, es decir, va a hablar ahora como mujer, como lo que ella soñaba”, señaló.

En los primeros 15 días del posoperatorio, las cuerdas vocales de Andrea deben estar en reposo. Después tendrá voz de mujer disfónica y entre cuatro y seis meses podrá emitir sonidos más agudos, “es decir ella va a tener una voz de mujer”, reseña Ballestas.

Después de las dos semanas de reposo viene un proceso tan importante como la cirugía, “son las terapias de voz”.

“Eso lo hacemos con la doctora Rocío Cuello que es una fonoaudióloga especialista en rehabilitación de voz. Se ha especializado en terapias de voz femenina después de cirugías. Las terapias se harán durante dos o tres meses de acuerdo con la evolución. Ahí estará un sueño cumplido”, precisó el otorrino.

Ya en la etapa de preparación Andrea también estuvo en fonoaudióloga en donde le enseñaron unos ejercicios respiratorios que ella debe hacer durante las primeras semanas del posoperatorio.

A la patrullera de la Policía Metropolitana de Bogotá se le ilustró sobre cómo van a ser las terapias desde el momento en que ella empiece a hablar y le suministraron unos elementos para que su tono de voz vaya adquiriendo la tonalidad que buscaba.

Andrea es la paciente número 120 que llega al consultorio del médico Ballestas y espera ser una nueva muestra del trabajo científico que se hace en Barranquilla.

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