Esposa de Jaime Saade habla sobre su conducta

Esposa de Jaime Saade habla sobre su conducta

A comienzos de enero de este 2020, Jaime Saade Cormane, señalado y condenado como reo ausente por la justicia en Colombia por haber sido encontrado responsable de la muerte de la joven barranquillera Nancy Mestre Vargas, en la madrugada del 1.° de enero de 1994, fue capturado por la Policía Federal de Belo Horizonte, en Brasil, desde ese entonces inició el calvario para la actual familia de Saade, y un alivio para la familia Mestre Vargas.

En una nota anterior a esta, Jaime Saade envió a este medio de comunicación una carta redactada a puño y letra, donde reiteraba que era inocente de los cargos que se le imputaban, en el comunicado, el hoy acusado manifiesta la manera como perdió la vida Nancy Mariana Mestre, en circunstancias que solamente él y su novia en ese entonces, solo saben la verdad.

Tras esa declaración,  los padres de la  víctima decidieron emitir un comunicado donde señalan que Saade Cormane “no conforme con haber asesinado” a su hija, se ha dedicado “a insultar y ofender su imagen” en un acto que tachan de “cobardía”, al referirse a la supuesta de carta del hombre que fue detenido a inicios de año en Brasil.

Precisamente desde ese país, Marli Ibrahim, esposa de Jaime Saade envió a CANAL TROPICAL, una carta escrita en portugués, la cual hemos traducido al español, y donde ella expresa el comportamiento durante los 26 años que ha convivido con el hoy detenido y acusado por este crimen.

Carta enviada en portugués

Meu nome é Marli Ibrahim Días, esposa de Jaime Enrique Saade Cormane. Sou muito agradecida a Deus, por ter me dado o privilégio de conviver a 26 anos ao   lado de uma pessoa tão integra, de sentimentos nobre e sinceros como ele.

Ao longo deste tempo, pude comprovar sua qualidade humana sem nunca ter praticado nenhum crime, agressividade   ou ato de violência.

Pai exemplar de dois filhos, dedicado e presente na educação de nossos filhos, primando sempre por valores morais, honestidade e respeito ao próximo.

Jaime é um chefe de família responsável, nosso pilar de sustentação, que nunca mediu esforços para manter nossa família sempre bem em todos os sentidos.

Na época que nos conhecemos   Jaime me contou do triste acontecimento fiquei surpresa e, do fundo do meu coração sei que esta pessoa que tanto amo e que convivo em harmonia   há tanto tempo, seria incapaz de cometer tal infortúnio.

Creio que na tentativa de achar um culpado para o acontecimento acabaram condenado o Jaime sem provas concretas. Inclusive acrescentando mentiras que sequer constam no processo. Ao longo destes anos Jaime nunca teve   a oportunidade de contar sua versão verdadeira e única dos fatos.

Admito que não foi uma atitude correta, mas diante do medo de ser acusado injustamente de um crime que não cometeu ágil impulsivamente e saiu do país.

Estou muito assustada como a mídia vem divulgando o caso, sem procurar saber a veracidade dos fatos utilizando como verdade somente um lado da história assim como foi na época.

Jaime não é esta pessoa que vem sendo falada na mídia, é uma pessoa que sofre até hoje   por ter deixado seus familiares, amigos e o país que tanto ama.

Por isso escrevi esta carta para que todos pudessem conhecer o marido e pai maravilhoso que ele é, peço lhes que não o julgue como uma má pessoa.

Rogo a  Deus que nos permita  viver novamente como  uma família.

Marli Ibrahim Díaz

Traducción

Mi nombre es Marli Ibrahim Días, esposa de Jaime Enrique Saade Cormane. Estoy muy agradecida con Dios por haberme dado el privilegio de convivir desde hace 26 años al lado de una persona tan integra, de sentimientos nobles como él.
A lo largo de este tiempo, pude comprobar su calidad humana, sin haber nunca practicado un crimen, ni ningún acto de agresividad ni violencia.
Padre ejemplar de dos hijos, dedicado y presente en la educación de nuestros hijos, primando siempre los valores morales, honestidad y respeto al prójimo.
Jaime es un jefe de familia responsable, nuestro pilar y sustento, que nunca midió esfuerzos para mantener nuestra familia siempre bien en todos los sentidos.
En la época que nos conocimos, Jaime me contó el triste acontecimiento; quedé sorprendida y en el fondo de mi corazón sé que esta persona que tanto amo y con quien convivo en armonía hace mucho tiempo, sería incapaz de cometer tal infortunio.
Creo que en intento de encontrar un culpable del acontecimiento, acabaron condenando a Jaime sin pruebas concretas; inclusive inventando mentiras que no se encuentran en el proceso.
A lo largo de estos años, Jaime nunca halló la oportunidad de contar la versión verdadera y única de los hechos.
Admito que no fue una actitud correcta, más ante el miedo de ser acusado injustamente de un crimen que no cometió, actuó impulsivamente y salió del país.
Estoy muy asustada por la forma cómo los medios vienen divulgando el caso, sin buscar conocer la veracidad de los hechos, utilizando como verdad solamente un lado de la historia así como fue en la época.
Jaime no es la persona que los medios describen, es una persona que sufre hasta hoy por haber dejado sus familiares, amigos y el país que tanto ama. Por esto escribí esta carta para que todos pudieran conocer el marido y padre maravilloso que es; les pido que no lo juzguen como una mala persona.
Ruego a Dios que nos permitan vivir nuevamente como una familia.Mi nombre es Marli, esposa de Jaime Enrique Saade Cormane. Estoy muy agradecida con Dios por haberme dado el privilegio de convivir desde hace 26 años al lado de una persona tan integra, de sentimientos nobles como él.
A lo largo de este tiempo, pude comprobar su calidad humana, sin haber nunca practicado un crimen, ni ningún acto de agresividad ni violencia.
Padre ejemplar de dos hijos, dedicado y presente en la educación de nuestros hijos, primando siempre los valores morales, honestidad y respeto al prójimo.
Jaime es un jefe de familia responsable, nuestro pilar y sustento, que nunca midió esfuerzos para mantener nuestra familia siempre bien en todos los sentidos.
En la época que nos conocimos, Jaime me contó el triste acontecimiento; quedé sorprendida y en el fondo de mi corazón sé que esta persona que tanto amo y con quien convivo en armonía hace mucho tiempo, sería incapaz de cometer tal infortunio.
Creo que en intento de encontrar un culpable del acontecimiento, acabaron condenando a Jaime sin pruebas concretas; inclusive inventando mentiras que no se encuentran en el proceso.
A lo largo de estos años, Jaime nunca halló la oportunidad de contar la versión verdadera y única de los hechos.
Admito que no fue una actitud correcta, más ante el miedo de ser acusado injustamente de un crimen que no cometió, actuó impulsivamente y salió del país.
Estoy muy asustada por la forma cómo los medios vienen divulgando el caso, sin buscar conocer la veracidad de los hechos, utilizando como verdad solamente un lado de la historia así como fue en la época.
Jaime no es la persona que los medios describen, es una persona que sufre hasta hoy por haber dejado sus familiares, amigos y el país que tanto ama. Por esto escribí esta carta para que todos pudieran conocer el marido y padre maravilloso que es; les pido que no lo juzguen como una mala persona.
Ruego a Dios que nos permitan vivir nuevamente como una familia.
Marli Ibrahim Días

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )