¿Coincidencia o Diosidencia?

¿Coincidencia o Diosidencia?

Hay que ser conscientes de la desesperanza y la desesperación que han sentido muchas personas en relación con la incertidumbre que se genera no solo por la interminable cuarentena sino por la amenaza a la vida que ha venido creciendo en nuestro departamento. Máxime cuando para muchos ya no habrá futuro. Infortunadamente se convirtieron en víctimas fatales de esta pandemia.

En el caso nuestro, y para darnos una idea, durante los primeros 100 días de la cuarentena decretada por el gobierno nacional fueron asesinados en el Área Metropolitana (Barranquilla, Soledad, Galapa, Malambo y Puerto Colombia) 112 personas (solo 8 menos que el año pasado) según reporte de la policía. Sin embargo, en ese mismo periodo fallecieron aquí 1.160 pacientes de covid-19. ¡¡Es decir, 10 veces más…!! Esa ha sido la dimensión de la tragedia.

Sin lugar a dudas que las medidas de los gobiernos nacionales y locales, en medio de algo tan sorpresivo, novedoso y agresivo, y el comportamiento ciudadano, sobre todo en las últimas semanas, ha sido beneficioso para contrarrestar los efectos de la pandemia.

En esa búsqueda intensa, el sábado anterior se realizó un ejercicio espiritual muy significativo. En una gran jornada inter religiosa de oración comandada por 180 líderes espirituales y las autoridades del Atlántico se llevó a cabo un enorme clamor a Dios pidiendo por la preocupante situación del altísimo número de contagios y muertes que había venido padeciendo el departamento durante las últimas semanas. El evento de 18 horas continuas llegó a más de un millón de personas a través de las redes sociales y a la mayoría de los habitantes a través de las emisoras cristianas de la ciudad (La Voz de la Patria Celestial, Radio Vida Nueva y Plenitud Estéreo), las comunales en los municipios y Telecaribe.  Curiosamente desde ese mismo día – según las autoridades de salud – comenzaron a mejorar significativamente las cifras y los niveles de la pandemia por el Covid-19 en nuestro territorio.

De tal suerte, que el promedio de fallecidos que venía en 45 muertes diarias ha bajado a la mitad; El nivel de contagio de los portadores ha descendido de 4 personas a menos de una; El numero de recuperados se duplicó, pasando del 22% al 44%; Incluso, la cantidad promedio diario de fallecidos por muerte natural bajó a la tercera parte; Así mismo, la ocupación de las UCI pasó de casi el 90% al 73%; y Las remisiones de camas al CRUE pasaron de 29 a 9. Recordemos que en las últimas semanas manteníamos un 40 o 50% de los contagiados y fallecidos diarios del país y ahora estamos en el 23%.

¿Coincidencia o Diosidencia…?

Lo cierto es que ese día de oración sin precedentes en el Atlántico  demostró que aquellos que  creen que lo que sucede es el producto de un castigo divino o que se preguntan, sin poder entender, porque Dios está permitiendo tanto sufrimiento, comprendieron lo que la mayoría de los creyentes profesan fielmente y es que existen por lo menos 3 garantías para minimizar el miedo y mantener la esperanza de que, como está sucediendo, pronto saldremos adelante: el poder y la bondad de Dios, el sacrificio de su hijo Jesús en la cruz y la presencia del Espíritu Santo como el consolador.

Sin embargo, hoy más que nunca, tenemos que seguir las recomendaciones del Ministerio de Salud sobre todo ahora en que la responsabilidad es cada vez más de los ciudadanos ante la mayor apertura que las autoridades han decretado en la ciudad a partir de este fin de semana.

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