SALVAMOS LA TIERRA, NUESTRA CASA, O MORIMOS TODOS

SALVAMOS LA TIERRA, NUESTRA CASA, O MORIMOS TODOS

Se avecinan nuevos cambios a nivel mundial necesarios y de carácter obligatorio, de lo contrario estaríamos en inminente peligro de extinción.

Lástima que los aldeanos tercermundistas siempre nos enteramos muy tarde de los nuevos descubrimientos científicos y el desarrollo vertiginoso de innovaciones tecnológicas que trae aparejadas nuevas tendencias económicas, políticas, sociales y culturales.

Llegamos muy tarde, de últimos, como la policía a la escena del crimen. Somos más lentos que el camión de la basura o tal vez nos parecemos a los espermatozoides que nunca pudieron fecundar porque andaban en muletas.

La tierra está agotada. La madre Natura llora porque sus hijos la apuñalan.

El calentamiento global entona la marcha funebre como preludio de un desenlace luctuoso a escala planetaria. El Covid-19 es una muestra. Ahora todo el mundo reza pidiendo perdón, misericordia y salvación. Acaso la rezandera detendrá y secará las lágrimas de la madre tierra. ¿Salvación para qué? ¿Para seguir estrangulando al planeta con prácticas depredadoras? Tal vez Dios los perdone, pero la tierra no.

Al decir del sociólogo Jeremy Rifkin: «Todo el desastre mundial se deriva del cambio climático. La actividad humana ha alterado el ciclo del agua y el ecosistema que mantiene el equilibrio en el planeta.

Los desastres naturales -pandemias, incendios, huracanes, inundaciones…- van a continuar porque la temperatura en la Tierra sigue subiendo y porque hemos arruinado el suelo.

La nuestra es la civilización de los combustibles fósiles. Se ha cimentado durante los últimos 200 años en la explotación de la Tierra.

El suelo se había mantenido intacto hasta que empezamos a excavar los cimientos de la tierra para transformarlo en gas, petróleo y carbón. Y pensábamos que la Tierra permanecería allí siempre, intacta.

Tenemos que emprender la revolución hacia el Green New Deal (Nuevo Acuerdo Verde) global, un modelo digital de cero emisiones; tenemos que desarrollar nuevas actividades, crear nuevos empleos, para reducir el riesgo de nuevos desastres».

La nanotecnología, la Cuarta Revolución Industrial o «revolución silenciosa» nos tiende la mano para no caer al abismo. Para la producción de energías limpias a través de un nuevo semiconductor ideado por la Universidad de Kyoto que permite fabricar paneles solares que duplican la cantidad de luz solar convertida en corriente eléctrica y que además genera ahorros de energía.

Nanotecnología útil en la purificación del aire con iones, y en la depuración de aguas residuales con nanoburbujas.

La lucha es ahora por nuestra tierra, nuestra casa la naturaleza, nuestra vida, y no por mis tierras, mi hacienda, mis casas, mis manciones, mis carros, mis aviones, mis yates, mis joyas, mi smartphone, mi smath TV, mis tenis, mis jeean de marca, mis perfumes y mi imagen en Facebook e Instagram y mis «buenos» muertos.

A través de nuevas pedagogías es urgente haber una reeducación cultural que elimine la cultura del narcisismo, la vanidad y la exhibición del poder. Que borre la admiración por el ladrón y retome la veneración por la honradez

Uribe que se vaya a descansar a su hacienda El Ubérrimo. Conque se aleje de todos nosotros y no intervenga más en los asuntos del Estado y la política con su lenguaje de culebrero sería un bálsamo para la paz.

Que Gaviria, Pastrana, Samper y Santos se vayan a descansar a un asilo y que no nos jodan más con sus baboserías, sería reconfortante.

Que Duque se retire y se dedique a cantar vallenatos, a bailar y jugar pirinolas con el balón, sería un gran alivio. Que la bruja Marthuchis se dedique a sus negocios inmobiliarios y juegue a las escondidas con el fantasma sería regocijante.

Que los leguleyos de las Cortes, fiscalía, procuraduría y defensoría se vayan a cuidar a sus nietos sería un goce. Que los contralores se vayan a ver fútbol, programas de humor y ralitis con el control remoto en mano, sería estupendo.

Que los congresista parásitos se vayan a dormir todo el día en sus casas, sería para celebrar.

Que los periodistas sicarios de la moral, prepagos y encubridores a sueldo de los mafiosos se retiren porque ya nadie los ve ni los escucha, sería «música para mis oídos».

Que los pastores con la pila de resanderos abúlicos se vayan de retiro espiritual al Himalaya, para siempre, sería glorificante

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )