Polémica por Ley de Cadena Perpetua que también condenaría a niños ofensores

Polémica por Ley de Cadena Perpetua que también condenaría a niños ofensores

En los últimos días ha circulado por redes sociales un detalle frente al proyecto de cadena perpetua para violadores y asesinos de niños y niñas, el cual ha despertado mayor intriga entre quienes apoyan la propuesta, especialmente, entre ciudadanos del común que lo desconocían y han expresado su sorpresa y un poco de duda frente a los alcances del mismo.

Es que con esta ley habría niños de 14 años condenados a prisión perpetua por cometer este tipo de delitos. Un detallito que algunos han calificado como grave a la hora de aprobar el proyecto y que, además, aseguran que se ha omitido su profundo análisis o modificación, pese a que se solicitó desde debates pasados.

Expertos consultados en materia legal, psicológica y psiquiátrica dan sus conceptos frente a este tema puntual, que involucraría a menores entre 14 y 17 años.

Uno de los expertos que se opone a esta ley es

El psicólogo forense Roberto Sicard es uno de los expertos que opone a esta ley. Asegura inicialmente que este tipo de delitos sí merece un castigo ejemplar, pero considera que es una medida completamente negativa para jóvenes entre 14 y 16 años.

El experto explicó que este proyecto lo que generaría es una idea de seguridad cuando realmente no la hay, porque “ni siquiera la cadena perpetua es un factor disuasivo para los agresores sexuales; la mayoría de agresores sexuales tiene impulsos, entonces, por más alta que sea la pena eso no los desanima a cometer su delito”.

Sostiene que “ningún sujeto cambia por saber que se expone a este tipo de penas, al contrario, se ha evidenciado que entre más riesgos ofrezca la pena, más se indigna el agresor y se llena de más motivos para querer ir más lejos con su víctima”.

Advierte Sicard que, psicológicamente, a la edad de 14 años es mediana la capacidad de comprender una situación como abuso sexual o asesinato, ya que aún a esa edad hay una inmadurez relativa a las condiciones sociales y familiares que ha vivido el menor de edad. “Por lo tanto, aunque puede comprender algunos alcances y límites, no es del todo comprensible”.

Argumentó que un adolescente que comete este delito, al saber que no tendrá la opción de resocializarse o resarcir su error y que, por el contrario, todo el resto de su vida estará en una cárcel, va a preferir quitarse la vida, por lo que la tendencia suicida también aumentaría en esta población.

El abogado penalista Francisco Bernate explicó su postura radical frente a este tema, pues fue uno de los que hizo público este detalle que involucra a niños de entre 14 y 17 años.

Recordó el jurista que todos los tratados internacionales de DD.HH. establecen que menores infractores deben tener un tratamiento con fines, no de resocialización, sino de acompañamiento y de comprensión, y que es precisamente por eso que las estancias en los centros de detención deben ser reducidas.

Dijo que una de las grandes falencias del proyecto de ley que está a punto de ser aprobado es que “no establece ninguna diferenciación entre adultos y menores de edad infractores”.

“Ahora, con esta propuesta, Colombia pasaría a ser uno de los muy pocos países del mundo que permite la prisión perpetua para menores de edad y, en cualquier caso, ningún país que se reconozca como un estado de derecho lo permite”.

Según el abogado Bernate, no fueron estudiadas las observaciones que se le hicieron al proyecto frente a este punto, antes de que avanzara más en los debates.

“Fue una observación que se planteó pero no se estudió, no se trabajó y el proyecto, como va, permitirá que los menores ahora puedan tener una vida en prisión a partir, incluso, de los 14 años”, aseguró.

Denuncia el jurista que con ello se está contraviniendo la lógica misma del régimen penal de infancia y adolescencia e, incluso, los tratados internacionales. Recordó que en países como Estado Unidos, “el sistema penal norteamericano avala la pena de muerte, siendo consciente de que un menor de edad no puede ser estar condenado de por vida”.

Expuso el ejemplo de que, en Colombia, a nivel de juzgados y tribunales se ha cogido camino al denominado caso de ‘Romeo y Julieta’, explicando que “cuando dos menores de edad que tienen relaciones sexuales se tienen consideraciones como la edad de los menores, su cercanía, el que haya sido relaciones sexuales con el consentimiento de las dos partes, entre otras, con el fin de no sancionarlos penalmente ni ser tan drásticos con este tipo de sanciones”.

Se ser aprobada la ley que incluye a menores entre 14 y 17 años, a partir de la fecha, menores de edad que tengan un noviazgo a los 15 o 16 años pueden resultar presos de por vida”.

“Esta es una demostración más de lo absurdo de este proyecto de ley”, puntualizó el jurista.

Isabel Cuadros, psiquiatra y directora de la Asociación Afecto -que trabaja contra el maltrato infantil- manifestó sus postura y las preocupaciones que desatan el proyecto de ley.

La experta sí está de acuerdo con la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, pero aseguró que debe haber una diferenciación entre uno y otro caso y que, de ninguna manera puede aplicar para niños de 14 años.

En la actualidad el sistema penal presenta grave falencias, por lo que se podría estar prestando para injusticias con los menores de edad señalados de estos delitos.

“Está bien una cadena perpetua para un ‘Lobo feroz’, para un ‘Garavito’, porque son violadores y asesinos en serie y es claro que no son personas aptas para vivir en la sociedad, pero un menor de edad no debe ser castigado de la misma forma”, aseguró cuadros.

Insistió en que cree en la rehabilitación de menores de edad y que la “la cárcel no es la que rehabilita, mucho menos en Colombia donde el hacinamiento es alto y la capacidad investigativa tiene problemas. Condenar a un menor de edad a cadena perpetua es un daño grande para ese menor”.

Por último, la psiquiatra hizo una advertencia sobre un riesgo que se correría al condenar a un menor de edad a cadena perpetua, pues asegura que esto únicamente va a despertar una mayor sensación de rabia en el menor agresor, el cual puede así mismo aumentar su impulso de hacerle daño a otro niño, llevándolo no solo a abusar, sino a matarlo.

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )