Un llamado a la solidaridad por el drama de Guillermo Javier

Un llamado a la solidaridad por el drama de Guillermo Javier

Desde hace 26 años inició la desdicha de Guillermo Javier Reales Villanueva, un joven residente en el corregimiento de Santa Cruz, Luruaco, quien llegó al mundo con un futuro incierto y una serie de discapacidades que lo condenarían por el resto de su vida.

A sus 26 años, la parálisis cerebral, parálisis física y síndrome de Down, le han impedido llevar una estilo de vida como el de cualquier adulto y para colmo, la falta de recursos en su hogar, no ha sido una carta favorable para sacarlo de la desnutrición en que se encuentra actualmente.

El padre de Guillermo, Inocencio Reales manifiesta que es muy complicado trasladarse hasta Barranquilla para buscarle citas medicas al joven e insumos en su EPS, ya que viven lejos y no siempre cuentan con los recursos necesarios. “Me levanto temprano para viajar hasta la ciudad y cuando llego a la dependencia de la empresa de salud ya me he quedado sin turno para mi hijo; me comunican que vaya otro día y se me hace imposible porque lo que gano no me alcanza para cubrir sus necesidades”, afirmó el cuidador del joven con una gran tristeza en su rostro.

El padre también alega que, ha estado pidiendo ayuda a las diferentes administraciones que han pasado por el municipio desde la existencia del joven, las cuales han hecho caso omiso al requerimiento del acudiente. “Solo vienen, anotan en la libreta y cuando llegan al cargo se olvidan”.

Guillermo por lo menos debería tener cita con médicos especializados cada mes pero desde agosto no recibe atención medica, comentó el padre del joven con discapacidad.

Coosalud, EPS a la cual es afiliado, no le brinda la atención adecuada, solo le suministra pañales y suplementos, lo cual es una ayuda muy mínima para la situación tan compleja que vive Guillermo. “He tocado muchas puertas para que me presten una ayuda especializada para mi hijo y solo me dicen que la gestión se está haciendo, me siento abandonando por las Administraciones municipal y departamental”, aseveró Reales.

Desesperado y con lágrimas en sus ojos, suplica la prestación de buenos servicios para la salud de su hijo; no es justificable que las personas para recurrir a una ayuda deban ir a un medio de comunicación, habiendo dependencias destinadas a suplir las problemáticas del ciudadano; ¿será posible que se vean acciones reales e inmediatas para darle una mejor vida a Guillermo por parte de las autoridades de salud del Atlántico?
En el transcurso de estos años, mientras Guillermo cada vez empeoraba, la desidia, el abandono y la negligencia por parte de las autoridades municipales, se encargaron de jugar un papel en contra de la vida del joven, al no tener la mínima solidaridad para con ellos.

¿Qué hay de la Ley 1751 de 2015 aprobada por el Estado colombiano, la cual determina que no basta con la atención a los pacientes, sino que se debe garantizar la integralidad a través de la promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, recuperación, rehabilitación y paliación de una enfermedad? Esta dice en unos de sus artículos que, “No se podrá fragmentar la responsabilidad en la prestación de un servicio de salud especifico en desmedro de la salud del usuario”.

Esta norma busca garantizar la equidad dentro del Sistema de Salud, para ello el Estado se compromete a adoptar políticas públicas dirigidas a lograr la reducción de las desigualdades, promover el mejoramiento de la salud, prevenir las enfermedades y elevar el nivel de la calidad de vida sin importar el estrato social de los ciudadanos.

Entonces, ¿cuál es la garantía que tiene Guillermo en salud?.

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