Secretaría de Salud del Atlántico: ¿la maldición de los hospitales públicos?

Secretaría de Salud del Atlántico: ¿la maldición de los hospitales públicos?

Por estos días mucho se ha hablado de la situación de la ESE hospital Universitario Cari de Alta Complejidad de Barranquilla y de su futuro que aparentemente está dando pasos para mejorar su difícil condición tanto financiera como operacional.

Sin embargo, haciendo retrospectiva sobre qué llevó a este estado de postración a esta institución, no cabe duda la responsabilidad de la deficiente y cuestionada gestión que adelantó en la gerencia, Rocío Gamarra, pero llama la atención que los cuatro hospitales de mayor complejidad del departamento del Atlántico estén en el mismo estado crítico.

En el más reciente informe de categorización del riesgo de las Empresas Sociales del Estado del nivel territorial para la vigencia 2019, evaluando el año anterior que cada año hace el Ministerio de Salud, consignado en la resolución 1342 del 30 de mayo, trece de los 24 hospitales del departamento del Atlántico fueron calificados con alto riesgo financiero.

En ese rango están el Universitario CARI de alta complejidad, el departamental Juan Domínguez Romero de Soledad, el departamental de Sabanalarga y el Niño Jesús, se mantiene con un Plan de Gestión Integral del Riesgo, luego de caer en riesgo alto.

En el año 2016, es decir cuando había asumido ya como secretario de Salud del Atlántico, Armando de la Hoz, en la resolución 2184 de mayo de 2016, esos mismos hospitales fueron categorizados de la siguiente manera: hospital Niño Jesús y Departamental de Sabanalarga, sin riesgo financiero; hospital CARI riesgo medio y el Juan Domínguez Romero de Soledad en riesgo alto.

Ninguno de los cuatro mejoró su situación estos últimos cuatro años y por el contrario se mantienen empeoraron y se mantienen en estado crítico.

En el caso del Cari, en el año 2016, la venta de servicios de salud en ese centro asistencial de alta complejidad, alcanzó los 45.879 millones de pesos, pero en el 2018 solo facturó 15 mil millones de pesos.

Mientras que el hospital Niño Jesús pasó de facturar por servicios de salud al mes de junio del 2017, 25.264 millones de pesos a facturar 5.316 millones a corte de marzo del 2019, según el balance de sus estados financieros.

Se pregunta entonces ¿qué labor está desempeñando la Secretaría de Salud del departamento en cabeza de Armando De La Hoz, para mejorar los ingresos de los más importantes centros asistenciales de carácter público del Atlántico?

En su artículo 43, la Ley 715 establece que son funciones, entre otras, de las secretarías de salud, “organizar, dirigir, coordinar y administrar la red de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud públicas en el departamento; concurrir en la financiación de las inversiones necesarias para la organización funcional y administrativa de la red de instituciones prestadoras de servicios de salud a su cargo; y preparar el plan bienal de inversiones públicas en salud, en el cual se incluirán las destinadas a infraestructura, dotación y equipos, de acuerdo con la Política de Prestación de Servicios de Salud”.

Es decir, si bien les cabe una responsabilidad directa y en primera instancia a los gerentes la administración y operación de estas entidades, no es menor el grado de competencia que tiene el secretario de Salud en el buen desempeño de estas entidades, pues así lo estipula la Ley y así lo reclaman los miles de usuarios de estratos más vulnerables del Atlántico que son los más afectados por la negligencia.

La no venta de servicios por parte de centros asistenciales de carácter público, conlleva que este vacío esté siendo ocupado por prestadores de salud del sector privado que son quienes resultan gananciosos con la crisis de los públicos.

Otra de las actuaciones del secretario de salud que dejan mucho que decir de su gestión con respecto a los hospitales, fue la injustificada dilatación del proceso de contratación de la interventoría del contrato de obras de infraestructura para el área de salud mental del Cari.

El 24 de abril de este año, se adjudicó la licitación para el “Mantenimiento de las instalaciones físicas y recuperación ambiental del hospital Cari Mental”, por un valor de 9 mil millones de pesos. El proceso de contratación de la interventoría se abrió el 15 de mayo, por 500 millones de pesos. Sin embargo, por razones que aún no están claras, la interventoría se contrató tres meses después, es decir, el 9 de agosto, lo que mantuvo paralizadas las obras contratadas que apenas iniciaron este mes.

Y es que la apatía y negligencia del secretario de salud hacia las instituciones prestadoras que deberían ser sus “consentidas”, lo puso en evidencia el propio ministro de Salud, Juan Pablo Uribe, quien en su reciente visita a Barranquilla, ratificó que “La contratación en salud, particularmente en el Atlántico está recargada hacia la red privada lo que de alguna manera termina asfixiando a la red hospitalaria pública. Colombia necesita creer y mantener el hospital público sobre todo en esos municipios donde es la única opción de atención para sus habitantes”.

El Documento de Red de Prestadores de Servicios

Otro de las actuaciones que no dejan de llamar la atención del secretario en su gestión como regente del sector salud en el Atlántico, tiene que ver con la contratación del estudio de Documento de Red de Prestadores de Salud IPS y ESE que están habilitadas para funcionar en todo el Departamento en los tres niveles de complejidad.

En el año 2014 el gobierno departamental en cabeza de José Antonio Segebre, recibió del Ministerio de Salud la aprobación del Documento de Red de Prestadores de Salud, en el cual se plasmaron las condiciones que debía cumplir la red hospitalaria del Atlántico, en términos de prestación de servicios, capacidad instalada y equilibrio financiero, entre otros. Contenía una caracterización completa con análisis demográfico, epidemiológico, la demanda potencial de servicios, suficiencia de camas y se dimensionó la red para garantizar la integración de los diferentes prestadores y la garantía de acceso a los servicios en mejores condiciones. Así mismo se presentó ante el Ministerio de Hacienda el Plan de Saneamiento Fiscal, cuya viabilización dependía de la aprobación del Documento de Red. El informe fiscal cobija a 21 hospitales categorizados en riesgo medio o alto según la Resolución 1877 de 2013.

Con la llegada de Armando De La Hoz a la Secretaría de Salud, se encomendó a un “equipo asesor” de la Secretaría la actualización de dicho documento de red, lo cual efectivamente se dio.

En aras de la transparencia y del cumplimiento de la norma, las secretarías de salud tanto municipales, como distritales o departamentales deben publicar en sus portales web oficiales este documento, pues es la guía de ruta de los diferentes actores del sector salud y de los mismos usuarios para saber a qué centro asistencial pueden acceder dependiendo de la complejidad de la atención requerida.

Pero para sorpresa de más de uno, el informe de red no está publicado ni en la portal web de la Gobernación del Atlántico (http://www.atlantico.gov.co/), ni en la sección de la Secretaría de Salud (http://www.atlantico.gov.co/index.php/secretarias/salud-77450).

Lo único que permanece publicado es el listado de la red de prestadores: http://www.atlantico.gov.co/images/stories/salud/Red_prestadores_2017.pdf, más no información sobre los procesos ni el estudio realizado.

Al revisar las páginas web de otras secretarías de salud en otras regiones del país, como por ejemplo las de Nariño, Boyacá, Antioquia, tienen publicados en sus respectivos portales, sus documentos de red.

Boyacá:https://www.boyaca.gov.co/SecSalud/527-documento-red-departamento-de-boyac%C3%A1

 Valle del Cauca: https://www.valledelcauca.gov.co/documentos/365/documento-de-red/

Putumayo: http://www.saludputumayo.gov.co/index.php?option=com_content&view=article&id=56&Itemid=66

Nariño: http://www.idsn.gov.co/index.php/oficina-asesora-de-planeacion/red-de-servicios

Cundinamarca: http://www.cundinamarca.gov.co/Home/SecretariasEntidades.gc/Secretariadesalud/SecretariadesaludDespliegue/ascontenido/asreddehospitales_contenidos/csecresalud_red+publica+de+servicios

Pero, lo más preocupante y que podría catalogarse como una muestra más de la negligencia del actual jefe de la cartera de salud del Atlántico, es el hecho de que el documento que debería estar publicado en la página web de la Gobernación de manera pública y gratuita -porque efectivamente sí se hizo el estudio y actualización del modelo de reorganización de la red de prestadores del servicio de salud en este departamento-, aparezca ofertado en distintas páginas web de venta de libros, como si se tratara de una obra de sus autores y no una investigación cuya realización fue contratada por una dependencia del orden departamental.

De hecho la presentación del libro está firmada por el propio secretario Armando de la Hoz donde destaca que el informe es producto del “equipo de trabajo de la Secretaría de Salud del departamento”. Entonces, ¿por qué está a la venta por sus cuatro autores?

Relación con la Campbell

Otra situación que demuestra la actitud poco doliente del actual secretario de salud, con la red pública hospitalaria, es que la red de servicios contratada para la atención de la población pobre no asegurada y los servicios No incluidos en el Plan de Beneficios a los afiliados para los servicios de ortopedia, son las Clínicas Jaller y Campbell, porque en esta administración se deshabilitó ese servicio en el hospital Cari.

Valga recordar que la Clínica Campbell, propiedad de Iván Reátiga, se vio envuelta recientemente en un conflicto con la Superintendencia Nacional de Salud, porque fue la que lideró una demanda por más de 80 mil millones de pesos contra esa entidad de vigilancia. Demanda que finalmente fue fallada en el Consejo de Estado a favor de la Supersalud.

De hecho el superintendente, Fabio Aristizábal, en su rendición de cuentas expone el caso Campbell como ejemplo de actuaciones corruptas que afectan al sector salud.

Además en el 2016, la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), denunció en julio de 2016, que las instituciones médicas que hacen parte de la Fundación Campbell, recibía el 10 % de todos los lesionados en accidentes de tránsito, evidenciándose un fraude al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito, Soat.

En su momento, Fasecolda denunció que entre las modalidades de las trampas para cometer fraude se encuentra la atención de personas por eventos diferentes a accidentes de tránsito, como por ejemplo alguien que se tropieza en el andén, se golpea la cabeza y la Institución Prestadora de Servicios de Salud, IPS, reclama los gastos médicos como accidente tránsito a una aseguradora.

En este punto toca recordar que Armando de La Hoz, fue representante legal de la Clínica Campbell durante más de diez años habiendo ocupado varios cargos en dicha institución de carácter privado, donde renunció para posesionarse como secretario de Salud departamental.

Disparada la mortalidad materna

Por último, la pobre gestión de De la Hoz en pro de la red pública hospitalaria del departamento, se ve inexorablemente reflejada en los resultados epidemiológicos del estado de salud de los atlanticenses.

Para ilustrar la magnitud de lo que representa dejar desamparada la red pública en un departamento con una población de 2’500.000 habitantes, que más de la mitad están afiliados al régimen subsidiado, repartidos en 3.386 kilómetros cuadrados, uno de los más pequeños del país, traemos las cifras del Instituto Nacional de Salud, sobre mortalidad materna.

Según el boletín epidemiológico en la semana 33 hubo un aumento significativo en el Atlántico, de muertes maternas tempranas comparado con el promedio histórico, lo que lo equipara solo con La Guajira.

En cuanto a las causas de muerte materna temprana el 44,3 % corresponden a causas directas y el 36,3 % a causas indirectas. Las principales causas de muerte son los trastornos hipertensivos asociados al embarazo con el 17,9 % y hemorragia obstétrica con 14,9 %.

En síntesis no se compadece que un departamento calificado como el más importante de la Región Caribe por su capital Barranquilla, tenga tan desprotegida a la red hospitalaria pública que atiende a cientos de personas, y que llegó a ser, como en los casos del Cari y del Niño Jesús, destacados por sus excelentes servicios.

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