“Menor no habría sido violada en guardería del barrio El Valle”

“Menor no habría sido violada en guardería del barrio El Valle”

El supuesto abusador sobrino de la administradora de la guardería, no existe.

Luego de dos largos meses de una ardua investigación, se llegó a la conclusión que la menor de cuatro años supuestamente violada en una guardería del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, del barrio El Valle de Barranquilla, no fue agredida sexualmente en dicho lugar.

De igual manera se estableció que el supuesto sobrino de la administradora del lugar y quien habría sido el presunto violador de la menor, no existe.
Lo anterior se desprende de las indagaciones adelantada por la “Unidad Privada de Investigación S.A.S., Departamento de Investigación Forense y Criminal”, de Barranquilla, resultados estos que están soportados con elementos materiales probatorios y evidencias físicas recolectadas en la guardería y en otros lugares, además de las pruebas testimoniales.

LOS HECHOS
Los hechos que originaron la presente investigación habrían ocurrido el día 16 de julio de 2019, en horas de la mañana, en la guardería o hogar comunitario de nombre “El Divino Niño”, ubicada en la calle 64C No.15-80 del barrio El Valle, de la capital del Atlántico, cuando la menor de cuatro años, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones obvias, habría sido abusada vía anal.

Este supuesto caso de violación habría sido descubierto el día 17 de julio de 2019 por un familiar de la menor al observar que sus deposiciones eran de color rojizo o ensangrentadas, situación que prendió las alarmas entre sus familiares y más aún, se mostraron molestos cuando al ser interrogada la administradora de la guardería, Zullay Guerra, sobre las deposiciones de la menor y ella de manera tal vez inocente, les contestó que debíó ser una ensalada de remolacha que le suministró en su alimentación a la niña.

Familiares de la niña supuestamente agredida sexualmente vía anal, elevaron su voz de protesta a la que se sumaron vecinos del sector quienes con piedra, palo y otros elementos atacaron al inmueble causando daños materiales y no conformes con eso, atacaron a la propietaria del lugar donde funcionaba la guardería, Marelis Chong, porque ella al parecer escondía al supuesto agresor, por lo que de forma inmediata hizo presencia la policía del cuadrante y posteriormente otras unidades, para proteger el inmueble y sus ocupantes.

SUPUESTO AGRESOR SEXUAL
De acuerdo con las informaciones que manejaban los familiares de la menor supuestamente abusada y que mantenían en un celular, es que el hecho había sido cometido por un niño y la abuela de la víctima al preguntarle qué si se trataba de un niño pequeño o grande, ella le respondió que: “era un niño grande que pelo indio que se peinaba a medio lado”.

Con base en esa información, los familiares de la niña se trasladaron hasta la Fiscalía a colocar la correspondiente denuncia, la cual por reparto le correspondió al fiscal 49 del Caivas, Jesús Pardo, bajo el Radicado 080016001067201904550, luego que mediante labor de Policía Judicial se entrevistara a la víctima y llevara a Medicina Legal.

Según se pudo conocer, la menor no hizo señalamiento alguno contra persona determinada, efectivamente en el examen medicolegal se le hallaron algunas lesiones en la regional anal, pero lastimosamente no se ha podido encontrar al posible autor material de la agresión sexual para que responda judicialmente por ello, ya que se hablaba en el barrio que pudo ser el sobrino de la señora administradora de la guardería.

LA INVESTIGACIÓN
Adelantada las investigaciones por parte de la Unidad Privada de Investigación, bajo la dirección del señor Édinson José Padilla de la Hoz, se encontró que la señora Zullay Guerra, no tenía sobrino viviendo con ella, que la persona que había señalado de dicho de la comunidad, era el sobrino de la dueña del inmueble y que según las características de la menor agredida sexualmente, no correspondían a él, debido a que es un joven de 24 años, de contextura gruesa, de cabello crespo, que labora en una empresa de transportes, que ese día supuestamente de los hechos salió como todos los días a las 5:39 de la mañana en un taxi a cumplir con sus labores diarias, y que los vecinos solo lo ven llegar a las 10:00 a 11.00 de la noche a dormir.

De igual manera se estableció en la investigación que el posible agresor ingresara a la guardería, debido a la seguridad que se presenta en ese lugar donde tres personas están pendientes de los niños y que además los niños no salen al patio a nada, ya que según familiares de la menor el hecho se habría producido en la puerta del patio, más no señaló de cual patio.
Por lo anterior, se demostró que la presunta violación no se produjo en la guardería y fue el sobrino de la dueña del inmueble.

Es de indicar que al conocerse la noticia del presunto agresor, los ataques al inmueble, las amenazas de muerte y de la presencia de sujetos en motocicleta merodeando el sector, de manera inmediata, el abogado penalista y ex coordinador de Esprojudiciales; la primera Escuela de Investigación Criminal de Barranquilla, Oscar Molina Osorio, quien asumió el caso, encontró serias acusaciones en contra del indiciado las cuales estaban lejos de toda realidad y le solicitó a la Fiscalía que escuchara en interrogatorio al indiciado por la comunidad más no por autoridad alguna, pero pese a la insistencia esto no fue posible, ni siguiera en entrevista, debido a que no existe investigación alguna en contra de esa persona, por lo que no estaba obligado a escucharlo, tal como lo señala la norma.

CIERRE DE LA GUARDERÍA
Ante la noticia de los supuestos hechos registrados al interior de la guardería o hogar comunitario El Divino Niño, el ICBF de manera inmediata ordenó el cierre del establecimiento que llevaba funcionando más de 31 años bajo la administración de la señora Zullay Guerrero, sin tener en cuenta los resultados de la investigación, además de provocarle a la mencionada señora traumas psicológicos y económicos, por responsabilizarla de unos hechos que no se dieron en su guardería.

Versiones conocidas de la señora Zullay Guerrero y que fueron bajo la gravedad del juramento, indican que: “el martes 16 de julio de 2019 asistió al hogar comunitario la niña (víctima) con su bisabuela “Elizabeth”, que me dijo que la niña no había venido el lunes 15 de julio porque se encontraba con fiebre. Realicé todas las actividades de rutina a eso de las 2:30 de la tarde la recogió su abuela “Susana”, a lo que se la entregué, la niña estaba bien, al día siguiente miércoles 17 de julio la bisabuela de la niña va a la casa de la auxiliar que me colabora y allí deja la razón de que la niña no podía ir al hogar comunitario porque tenía diarrea y desde el miércoles no asiste al hogar comunitario…”

Por lo anterior y al conocerse de los resultados de la investigación de los hechos, el ICBF se podría ver incurso en una demanda en su contra por tomar decisión ligera y colocar al escarnio público la seriedad, responsabilidad y buen nombre de una mujer trabajadora.

Por su parte los familiares del joven señalado de ser el presunto abusador solicitarán protección del Estado y están analizando una posible demanda.

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